 Programa de
Ahorro de Electricidad en el MINED
Cultura del ahorro para el hombre
nuevo

Oria de la Cruz
Las medidas para el ahorro de energía
constituyen acciones importantes en los centros de
trabajo y en los hogares, y ya se aprecian los primeros
frutos; pero una parte esencial está en manos del
sistema educacional: formar una cultura energética en
las nuevas generaciones de cubanos.
La escuela, mediadora de un
sistema de influencias sociales, que implica también a
la familia y a la comunidad, está llamada a jugar el
papel que le corresponde en la formación de
motivaciones, valores, conocimientos y actitudes
asociadas al uso racional de la energía eléctrica, su
ahorro y su sustitución por fuentes de energía
renovables, en todos los niveles de enseñanza, desde las
primeras edades.
Esa reflexión sustenta la labor
emprendida por el Ministerio de Educación en el curso
escolar recién concluido, en todos los tipos de
enseñanzas, en coordinación con otros organismos y bajo
la asesoría técnica del MINBAS.
El Programa de Ahorro de Energía
del Ministerio de Educación (PAEME) tiene el objetivo de
contribuir a la formación de una conducta cívica
responsable, que partiendo del conocimiento de la
situación energética actual del país, garantice una
toma de conciencia sobre la necesidad del uso racional de
la energía eléctrica.
Esa labor tiene en cuenta el
vínculo que se establece entre la escuela -sus
estudiantes y trabajadores- con la familia y la
comunidad, ya que la educación energética de la
población constituye uno de los pilares fundamentales
del Programa de Ahorro de Electricidad en Cuba (PAEC).
Por eso los educadores, después de
analizar los objetivos y contenidos normativos sobre el
tema de la energía para su aplicación en el proceso
docente-educativo, proceden a explicar a sus educandos,
en primer lugar, la situación energética del país, y a
dar a conocer las medidas de ahorro y el índice de
consumo de los equipos eléctricos.
En la formación de una
conciencia de ahorro de energía en las nuevas
generaciones de cubanos, es fundamental la
interiorización de valores tales como la
responsabilidad, la solidaridad, el patriotismo, la
honestidad y la disciplina social, que, entre otros
componentes, conforman la educación
político-ideológica y ciudadana que debe prevalecer en
nuestra sociedad.
Según el nivel de enseñanza, los
maestros y profesores han creado juegos que favorezcan la
disciplina y las correctas relaciones interpersonales
dentro de la familia en relación con las normas de
ahorro; y la utilización de cuentos, poesías y
canciones para desarrollar el amor por la naturaleza y
algunos de sus elementos como el agua, la luz, el calor,
etc. Todo ello reconociendo el valor del trabajo y la
conducta propia y ajena, en relación con el consumo
racional de electricidad.
Los alumnos de secundaria básica,
por ejemplo, elaboran propuestas de medidas que
contribuyan a incrementar el ahorro en su entorno social
y ejecutan acciones de control, como la sistemática
lectura del metro contador y la comparación de los
consumos mensuales. Con ese mismo objetivo proceden los
de preuniversitario, aplicando procederes de mayor
complejidad como el resumen de datos en tablas y
gráficos, así como la comparación estadística de los
gastos y su relación con los resultados del territorio
donde radica el centro y el país.
El equipo escolar encargado de
aplicar el PAEME está integrado por el director del
centro, un coordinador, profesores y maestros
seleccionados, representantes de la sección sindical,
del consejo de escuela, círculos infantiles, la FEEM y
la Organización de Pioneros José Martí. Su misión
consiste en el diseño de la estrategia de ahorro y
protección del medio ambiente, la creación de
actividades que coadyuven a ello y a la evaluación e
información periódicas.
Esta labor paciente y ordenada ha
rendido sus frutos. Ya al término del curso escolar
muchas escuelas exhibieron localmente cuánto asimilaron
esos conocimientos los niños y jóvenes, por su
trascendencia en el seno de la familia y la comunidad. En
el próximo curso escolar se realizarán festivales a
nivel territorial, a partir de las experiencias
acumuladas que con otro período docente se irán
consolidando.
El desarrollo del PAEME es la más
segura y fructífera inversión: los niños y jóvenes de
hoy serán los hombres del mañana. Enseñarles a ser
ahorrativos es un deber insoslayable, porque aprovechar
los recursos -en particular los energéticos- equivale a
mayor vitalidad para nuestra sociedad, aun cuando sean
superadas las limitaciones económicas del presente.
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