 Cubanos conquistan
corazones maracuchos

MARACAIBO, Venezuela.-Solo un
instante, tal vez un poco más, casi 20 minutos, pudieran
expresar lo que fue Cuba este primer fin de semana aquí.

Ocurrió así. ¡Y ahora
(ensordecedores aplausos, vivas y hasta lágrimas en
algunos ojos), la delegación de Cuba! La estaban
esperando. El estadio "Pachencho" Romero se
volvió un hervidero cuando el río azul, rojo y blanco
atravesaba la pista. Se perdió el férreo orden que
garantizaba la guardia del Ejército, pues hasta no pocos
efectivos querían un autógrafo o una foto.
Los vivas a Cuba acompañaron todo
el camino hasta el centro del terreno, y aún allí otros
(voluntarios, atletas de otros pabellones) se acercaban a
buscar un recuerdo o a grabar en sus mentes un momento
inolvidable.
La reacción en las gradas fue tal
que se sentía el retumbar de los saltos. Y en lo alto de
las tribunas apareció una gran tela que decía: No al
bloqueo yanqui, Cuba estamos contigo.
La imagen de la ceremonia
inaugural, de mucho colorido y con el matiz que dio la
presencia de Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias,
junto al mandatario venezolano Rafael Calderas, se repite
ahora en cada estadio o escenario de competencias.
No dan abasto los sellitos con
banderas cubanas o todo aquello que tenga algo de nuestro
país. Y ni qué decir las solicitudes de la prensa que
cubre los Juegos para concertar entrevistas con las
estrellas cubanas.
Ayer llegó Javier Sotomayor y las
afueras de la Villa estaban abarrotadas de cronistas. Uno
de ellos preguntó si era muy engorroso conseguir un
diálogo con los atletas cubanos y la respuesta de un
colega de El Panorama fue: "No, lo difícil o
emocionante es pararse ante esa gente grande y que te
traten como si te conocieran de toda la vida". (O.S.)
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