Asamblea de balance de la UJC en Villa Clara

Al que por los ojos se le veía el alma

José Antonio Fulgueiras

SANTA CLARA.-Cuando niño tenía el pelo ensortijado y rubio y los vecinos del central Constancia, en Encrucijada, lo llamaban El Polaco. Ya hombre se fue con Fidel a esterilizar los muros del cuartel Moncada. Y a este héroe, que entregó sus ojos a las pupilas de la Revolución, dedicaron su balance provincial los jóvenes comunistas villaclareños.

Abel Santamaría estuvo latiente ayer en Santa Clara, en las palabras de su amiga y combatiente Melba Hernández, en los 349 delegados y en las intervenciones de una asamblea que al evaluarla por la propia Heroína del Moncada, José Ramón Machado Ventura, miembro del Buró Político y Otto Rivero, primer secretario del Comité Nacional de la UJC, tuvo una profundidad que alienta y una honestidad que honra. Miguel Díaz Canell, primer secretario del Partido en la provincia, coincidió también en esta aseveración.

El informe fue crudo tal vez, pero bueno para analizar y evaluarse. No tapó el lastre de una prostitución que en muchos casos se ve con tolerancia y normalidad y hay que atajar, de niños que asedian a turistas y de delincuentes que no quieren dejar al pueblo crear tranquilo.

De brotes de indolencia ante el fraude y la corrupción, actitudes marginales, chabacanería y vulgarización de la cultura, desviaciones que aún se muestran y contra las que se redoblarán la lucha en esta guerra ideológica que se libra y vencerá.

Pero habló también la voz sincera de la educadora Ileana Pérez, de Santo Domingo, quien descubrió a una maestra que al concluir una clase sobre los valores más puros de la juventud, un alumno se paró en el aula y le dijo: ¿profe, y usted es militante de la juventud? Ella tuvo que bajar la cabeza, señaló, y retirarse del aula. Meireles Cardoso, ratificada ayer primera secretaria de la UJC villaclareña develó la identidad: esa maestra era ella misma, pero ya es una destacada militante.

Para ser maestro no será una obligación ser joven comunista, dijo un delegado del Instituto Superior Pedagógico Félix Varela. "Mas para ser maestro, por lo menos, hay que aspirar a eso, si no con qué ejemplo se guiará al alumno?"

Surgió una paradoja en las palabras de un estudiante de Medicina: hay jóvenes integrales que aún no son militantes y hay militantes que aún no son integrales. El futuro impone resolver una y otra contradicciones.

Eniel Gómez, guajiro de una CPA, prefirió leer su intervención, "pues me pongo nervioso cuando improviso". Mencionó a algunos pusilánimes que cuando cumplen la edad en las filas juveniles no quieren pasar al Partido. "Yo les llamo flojos de patas y no de pies, dijo Gómez, pues sus extremidades son de cangrejos."

Jesús González llamó a oír y estudiar las palabras de Fidel y, además, laborar en estrecha coordinación con el Partido.

Alejandro Díaz León, de la columna 10 del contingente Batalla de Santa Clara, mostró ser un estudioso de la figura de Abel Santamaría. "Cuando Abel era niño tenía 25 soldaditos para jugar, pero cada vez que uno hacía algo que él consideraba incorrecto lo sacaba de la formación. Nosotros, con esa imagen, tenemos que separar de nuestra filas a todo el que no sea capaz de sacrificarse o combatir."

A Abel Santamaría será dedicado el Congreso de la UJC, según reveló Otto Rivero. Justo y merecido homenaje a este hombre, a quien según su hermana Haydée, por los ojos se le veía el alma.

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