Criminalística, aniversario 35

En el corazón del delito

Roger Ricardo Luis

Más allá de la legendaria lupa que muchas veces la identifica, la criminalística es hoy en día un complejo engranaje de sabiduría y ciencia en favor de la Ley. En el anonimato fecundo del laboratorio o del lugar del suceso, este destacamento muchas veces decide la batalla.

Los combatientes de esa especialidad del Ministerio de Interior festejan hoy su aniversario 35. En esa fecha se crea el Laboratorio Central de Criminalística -LCC-, prestigiosa institución que no sólo devino embrión de un sistema y una red nacional, sino también es un centro de reconocido aval científico y trinchera de primera línea para la defensa de la Revolución.

Puede decirse que la labor de sus fuerzas ha estado presente de manera decisiva en la lucha sin cuartel contra los enemigos de la Patria y la delincuencia, aportando las pruebas fehacientes de sus acciones criminales para ponerlas a la disposición de los tribunales, como también en el alerta preciso, en el esclarecimiento riguroso de otros hechos de interés humano, social, económico, histórico y cultural, como en el aporte fecundo a la obra de paz.

Su empeño acucioso y útil se ha visto reflejado en la comprobación de la autenticidad de obras patrimoniales, como en la lucha contra el terrorismo o en un resultado científico que repercute en la salud humana o animal.

A lo largo de estos 35 años la criminalística ha vertebrado una red nacional de 14 laboratorios y las tecnologías aplicadas en sus investigaciones alcanza en la actualidad hasta la del ADN.

Hoy trabaja en campos tan complejos y diversos como los de la dermatoscopía, biología, física-química, trazología y balística, documentología, identificación de personas, técnica canina y odorología, drogas y toxicología, trabajo en el lugar del suceso, accidentes del tránsito, averías, incendios y explosiones.

Junto a la preparación de sus especialistas, muchos de ellos con las máximas categorías científicas, ha estado la creación de una base metodológica auténticamente nacional, el mantenimiento, reparación del instrumental, la fabricación de medios y reactivos, y hasta equipos con tecnología avanzada como es el CUFIS que permite la recepción, recopilación y análisis computadorizado de las huellas digitales.

La eficacia y profesionalidad de la labor investigativa policial pasan por esta vertiente. De ahí la importancia de la constante superación de ese cuerpo de peritos y la modernización de medios de diagnóstico, técnicas y metodologías.

Nuevos y mayores retos asumen los hombres y mujeres de la especialidad ante una situación cada vez más compleja de la actividad criminal, tanto a lo interno como en la repercusión que tiene para el país la internacionalización y transnacionalización del delito y las renovadas acciones agresivas de los enemigos.

El MININT y el pueblo confían en este destacamento al asumir tales empeños, porque a lo largo de estos 35 años han demostrado profesionalidad, consagración, fidelidad.

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