 En el país más de 340 asociaciones económicas con
capital extranjero
Informó en entrevista con Granma el ministro para la Inversión
Extranjera y la colaboración Económica, Ibrahim Ferradaz. El propósito de la Ley
Helms-Burton no se ha logrado. Prestan servicios en 90 países más de 3 400 especialistas
cubanos

SUSANA LEE
Hoy funcionan en el país algo más de 340 asociaciones económicas con
capital extranjero -la tercera parte de ellas constituidas después de la aprobación de
la Ley Helms-Burton-, y tenemos en diferentes etapas de análisis unos 120 proyectos,
informó a Granma, Ibrahim Ferradaz, ministro para la Inversión Extranjera y la
Colaboración Económica.
Los capitales provienen de más de 40 países, añadió,
destacándose las creadas con empresarios de Canadá, España e Italia, y en un segundo
escalón, con el Reino Unido, Francia, Holanda y México.
En cuanto a las áreas donde operan, explicó que existen en 34
ramas de la economía aunque con mayor presencia en prospección y extracción de
petróleo, minería en general, particularmente en el níquel, telecomunicaciones y
turismo. Después hay en una gran diversidad: en las industrias alimenticia, ligera,
sideromecánica, electrónica, de materiales de construcción... y más recientemente en
los sectores inmobiliario y energético.
Sobre este último precisó que es el área más nueva en que se
está promoviendo la inversión extranjera pues puede ser un magnífico aliado a los
efectos de movilizar los importantes volúmenes de capital que requieren las instalaciones
energéticas y la posibilidad de utilizar nuevas tecnologías de generación eléctrica
como el gas acompañante de los pozos de petróleo o el bagazo y la paja de la caña.
El titular del MINVEC significó asimismo que el proceso de
promoción a la inversión extranjera ha contribuido a buscar canales de comercialización
para acceder a otros mercados y poder ir colocando nuestros productos, y
pre-financiamientos para determinadas producciones que ya tenían prestigio y podían
competir en los mercados internacionales.
NUEVOS ESPACIOS A MEDIDA QUE LA ECONOMIA SE RECUPERA
Señaló Ferradaz que a medida que la economía se ha ido
recuperando luego de la caída del Producto Interno Bruto en un 35 por ciento entre 1989 y
1993, van surgiendo nuevos espacios a la inversión extranjera.
Un ejemplo de ello es el turismo, expresó, que ha crecido a un
ritmo del 20% anual en esta década y eso va generando un efecto de estímulo en el resto
de los sectores de la economía nacional por sus posibilidades de abastecerlo.
Así que si en 1996 recibimos un millón de visitantes e importamos
recursos para ese turismo por 500 millones de dólares, y se calculan dos millones de
turistas en el 2000 para lo que se requerirían 1 000 millones en importaciones, -ya este
año debemos estar próximos al millón y medio-, con un pronóstico de que, aun en medio
de la guerra económica de los Estados Unidos, se puedan recibir 7 millones en el 2010,
por simple regla de tres harían falta para entonces 3 500 millones de dólares en
recursos a importar.
No tiene sentido, aseveró. El sentido es producir competitivamente
en el país para abastecer ese mercado creciente, que puede ser con empresas ciento por
ciento cubanas, o, cuando lo requiramos, con participación de capital extranjero.
LA INVERSION EXTRANJERA NO SE HA DETENIDO
Sin minimizar los efectos de la Ley Helms-Burton, pues no se
pudieran calcular cuántas asociaciones más habría y podrían existir en un futuro
cercano de no ser por las presiones que genera, Ferradaz afirmó que su objetivo -detener
el proceso de la inversión extranjera en Cuba- no se ha logrado. Prueba de ello lo son
las asociaciones constituidas después de su promulgación, las decenas en negociaciones,
y el hecho de que quienes decidieron acompañar al país en este proceso antes de la
entrada en vigor de la legislación imperial, están en Cuba.
Ha habido, sí, las bajas naturales que ocurren en cualquier parte,
no atribuibles a la Helms-Burton, bien porque venció el tiempo acordado para sus
operaciones, se incumplieron las condiciones de financiamiento o de mercado, o por los
cambios y crisis financieras sobrevenidos en el mundo que las hicieron ineficientes.
Como otro de los hechos demostrativos de que la Helms-Burton no ha
detenido el interés por invertir en Cuba pudieran referirse los 33 acuerdos de promoción
y protección a la inversión extranjera firmados con 34 países (porque el suscrito con
Bélgica abarca también a Luxemburgo), más de la mitad de ellos después de promulgada
la citada legislación norteamericana, y otros 10 en fase de negociación.
¿NUEVAS REGULACIONES?
La Ley 77, de la Inversión Extranjera, aprobada por el Parlamento
cubano el 5 de septiembre de 1995, tiene plena vigencia. No obstante, como toda
legislación marco que establece disposiciones generales sobre una materia, dejó expedito
el camino jurídico para la adopción de regulaciones complementarias más específicas.
En este sentido, explicó Ferradaz, fue dictado el Decreto-Ley 165
para las Zonas Francas y los Parques Industriales, y en estos momentos se encuentra en
proceso de consultas con los organismos e instituciones involucrados, una nueva
legislación para las inversiones en el sector inmobiliario.
De hecho hay funcionando o en proceso de estarlo ocho empresas que
han sido autorizadas por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros en esta área. Ya
está operando la Lonja del Comercio; en breve se terminará el primer edificio de
apartamentos en sociedad con una firma extranjera y al Centro de Negocios, en
construcción en la zona de Monte Barreto, le restan 180 y tantos días de ejecución, y
hay en distintas etapas de negociación más de 40 nuevos proyectos en este campo.
Cada acuerdo ha requerido de numerosos detalles y precisiones no
contemplados específicamente en la Ley 77, de ahí que el mismo proceso haya indicado
apresurar la adopción de regulaciones particulares para este sector de la inversión
extranjera hacia el cual hay un marcado interés.
POR ULTIMO... ASISTENCIA TECNICA
Casi al concluir, indagamos sobre otra de las esferas de la que el
MINVEC es rector: la asistencia técnica.
En estos momentos tenemos algo más de 3 400 especialistas
-médicos, maestros, ingenieros, instructores deportivos, de cultura, constructores-
prestando sus servicios en 90 países, informó. Ello es posible por la elevada
calificación de nuestra población y por el alto nivel de conciencia que la Revolución
le ha inculcado de cómo tenemos que cumplir nuestra deuda de internacionalismo.
Muchísimos de esos especialistas -casi la mitad del sector de la
salud-, brindan su colaboración en países en vías de desarrollo, en zonas intrincadas,
aldeas, comunidades, donde haga falta, manteniendo en todo momento una actitud ejemplar.
Lo sustantivo, por lo tanto, no es lo económico, aclaró. Parte de
esa colaboración se presta totalmente gratuita y el resto se ofrece de forma compensada,
en la que el país receptor -cuando éste o la institución solicitante cuenta con
recursos- financia los gastos del personal.
Por este concepto, explicó, en 1997 ingresaron al país alrededor
de 18 millones de dólares, destinados al presupuesto de los sectores que aportan los
técnicos para contribuir al financiamiento de sus actividades. |