 División Mambisa Mayor General Calixto
García
La locomotora aprieta el paso

ALEXIS ROJAS AGUILERA
HOLGUIN.-Corría 1994 y se transitaban momentos sumamente complejos
aquí y en todo el país. Recién se había celebrado, precisamente en Holguín y dirigida
por Raúl, la reunión territorial que espantó la inercia y el quietismo, abriendo paso a
la certeza de que sí se podía. El Partido tomó el toro por los cuernos. Entonces nació
la División Mambisa Mayor General Calixto García Iñiguez, la locomotora que pronto
comenzó a tirar de la agricultura en la provincia.

Los mambises han suministrado a la población holguinera algo más de 2 millones de
quintales de viandas, granos y hortalizas. En la foto a la izquierda, Jorge Luis Sierra,
primer Secretario del Partido en la provincia.
Por ello el Partido, no solo acunó la idea de revolucionar con esta
fuerza de vanguardia a todo el sistema de la agricultura local, sobre la base de ejemplos
concretos y palpables en terrenos como la producción, rendimiento por hectárea,
eficiencia económica, racionalidad en el uso de los recursos materiales y humanos, empleo
de la ciencia y la técnica, entre otros, sino también dirigió su concepción
estructural, le dio vida con sus mejores cuadros y militantes de filas.
No lejos en la memoria están aquellos días de febril actividad
anteriores al 28 de septiembre, de selección de los cuadros -previendo, además, algo
confirmado por la práctica, que es su condición de forja y reafirmación de valores- y
obtención en cada núcleo del Partido en el municipio de Holguín de las disposiciones
para integrar esa tropa de choque, los maratónicos chequeos médicos, la alegría de los
elegidos, el pesar de muchos por no cumplir los requisitos físicos exigidos.
El 88 por ciento de los mambises y mambisas son vecinos de las áreas de
asentamientos de la División.
Ni lejos tampoco el acto de abanderamiento en la plaza donde reposan
los restos del General de la Estrella en la Frente, que daba cumplimiento en principio a
una indicación del Segundo Secretario del Comité Central del Partido, General de
Ejército Raúl Castro, Ministro de las FAR, ni la salida en larga columna de los mambises
hacia los campamentos de los siete primeros frentes, ni el escuchar por vez primera el uso
simbólico del sistema de grados militares empleados por el Ejército Libertador.
La vida confirmaría la certeza de este esfuerzo calorizado por el
Partido y dirigido por el Partido, que tuvo que asumir funciones no propias de su misión
principal, para solucionar la falta de coherencia en el modo de trabajar de las entidades
responsabilizadas con tales tareas, o lo que es lo mismo, sacudirlas para que recuperaran
sistematicidad, confianza, enrumbaran por el camino deseado.
Concebida la División sobre la base de principios cualitativamente
nuevos de organización a partir de las experiencias iniciales aportadas por el
contingente guantanamero II Frente Oriental Frank País García, pero con nuevas ideas en
el campo del trabajo político ideológico, incluido el conjunto de estimulaciones morales
y materiales cuando fuera posible, cupo al Partido el deber y la obligación de encabezar
el empeño.
A cuatro años de librar acciones en los campos holguineros, como
reconoció recientemente Raúl en el acto celebrado con tal motivo, en el momento que
se hizo esta División era lo correcto, que el Partido la organizara y además la
dirigiera, hasta hoy era correcto. Nuestro Partido tiene que saber actuar cogiendo al toro
por los cuernos cuando sea necesario, como lo hizo en esa ocasión. Los resultados
obtenidos permiten plantearse hoy el perfeccionamiento del trabajo, incluido el papel
jugado por el Partido.
En este tiempo, los mambises han suministrado a la población
holguinera algo más de 2 millones de qqs de viandas, granos y hortalizas y lograrán este
año sobre 800 000 qqs, a pesar de la sequía y el ciclón. Se proponen 1,5 millones el
año próximo y estiman estabilizar sobre 2 millones de qqs anuales a partir del año
2000, con solo el 10% de la tierra cultivable de la provincia.
Estos propósitos están respaldados por la seguridad del logro este
año del 100% de los mambises vinculados al pago por los resultados finales de la
producción (incluido el jefe de la División), y alcanzar 300 caballerías bajo riego en
los próximos dos años.
También por la concreción de un propósito que parecía en
principio ambicioso, lograr el 80% de integración con vecinos de las áreas de
asentamientos de los frentes, que alcanza actualmente al 88% de los 3 532 mambises -y
mambisas, que aportan un aliento vital- que forman la División, habida conciencia de que
la estructura movilizativa adoptada inicialmente era transitoria.
Pero más que esto, por las motivaciones ideológicas, sentido de
pertenencia, el ejemplo y consagración personal de jefes y trabajadores y el
reconocimiento social a la condición de mambí.
Todos estos fundamentos, entre otros, hacen de la División Mambisa
no solo un destacamento productivo de avanzada en la agricultura, sino además, como dijo
Raúl, una importantísima fuerza política y no solo por lo que representan sus
machetes en alto, que ya es bastante, sino por la evidente influencia que ejerce en la
vida económica, política y social de su entorno.
En la División Mambisa Mayor General Calixto García, las mejores
tradiciones patrióticas y revolucionarias son parte inseparable de la vida cotidiana, y
se reflejan en la emulación interfrentes por ganar la réplica del cañón utilizado en
el combate de Loma del Hierro, por hacerse acreedoras las brigadas de la réplica de su
machete o en el plano individual por alcanzar la condición de seguidores de Calixto. De
este modo ha ganado la estatura suficiente para plantearse la cima acordada en el V
Congreso del Partido, relativa al perfeccionamiento empresarial.
Será entonces empresa de nuevo tipo, nutrida en primera instancia
por el tesoro de sabiduría acumulado por las FAR en más de 10 años de duro bregar en
esa materia. Esta empresa nacerá tan revolucionaria y con igual nombre que la estructura
que le dará origen, conservando principios que han demostrado cabalmente su valor y
trascendencia. Tal es confirmación de continuidad y permanencia, de decisión de no
retroceder ni un milímetro de lo avanzado.
Su conversión, vale señalarlo, permitirá que el Partido pueda
concentrar su trabajo en la actividad político-ideológica, tan necesaria en estos
momentos, lograr que los organismos y cuadros de la administración asuman sus
responsabilidades sin necesidad de suplantar su trabajo. No significa que el Partido, como
rector de la sociedad, se desentienda o tenga menos responsabilidad.
Muy al contrario, el Partido será más exigente con la dirección
de la Agricultura y de la División en especial, para que los saldos siempre sean
superiores, para mantener las buenas experiencias en el trabajo con las comunidades y las
más puras tradiciones históricas revividas.
Al propio tiempo resulta evidente que el Ministerio de la
Agricultura en Holguín adquiere una alta responsabilidad: asegurar que lo que se ha
avanzado no se pierda, que no se retroceda un milímetro, responsabilizarse con el
aseguramiento material, técnico, productivo y de atención al hombre que, entre otros,
han sido elementos importantes del éxito del trabajo de la División.
El Partido -hasta tanto la empresa que está presta a surgir sea
capaz de formar sus propios cuadros-, habrá de nutrirlas con jefes movilizados, para
disponer de los más eficientes dirigentes en las principales posiciones.
Ser eficiente será la condición suprema para la Empresa Estatal
Socialista División Mayor General Calixto García, triunfadora, sin subsidios, y que lo
logre con la paciencia, gradualidad, tesón, consagración, con que deben hacerse las
cosas duraderas.
La locomotora aprieta el paso y marca pautas. Tira con sus
enseñanzas de la agricultura holguinera. Las condiciones para el salto cualitativo están
creadas. Hay que seguirla. |