 Duro recado del FMI para economía brasileña

RIO DE JANEIRO, 9 de octubre (PL).-El Fondo Monetario Internacional
(FMI) emitió un duro mensaje a la economía brasileña y dejó una brecha abierta para
discutir políticas macroeconómicas y estructurales, equivalentes a una anunciada
intromisión aquí de esa entidad.
En nota conjunta emitida la víspera en Wa-shington y Brasilia, el
FMI y el gobierno local anunciaron el resultado de negociaciones realizadas durante ocho
días en Estados Unidos, calificadas de la única respuesta posible, en el momento, para
calmar la ansiedad de los mercados financieros.
Las erráticas políticas económicas sufridas por Brasil en los
últimos años llevaron a esta nación, primera economía de América Latina, a una
situación crítica, con déficits rojos en sus principales indicadores y con abultadas
deudas internas y externas.
A ello se unió, para infortunio gubernamental, la crisis financiera
mundial que alejó del país los capitales volátiles, en busca de puertos más seguros, y
redujo las reservas de cambio en casi 30 000 millones de dólares en los dos últimos
meses.
Dirigido a calmar los nervios de los banqueros, el comunicado
Brasil-FMI posee un alcance limitado: no garantiza un acuerdo -que todo el mundo espera
salga en los próximos días- ni menciona la cifra, estimada en 30 000 millones de
dólares.
Ello, porque el gobierno brasileño tiene aún en estudio el
reajuste fiscal que impondrá hasta el año 2000 y porque el FMI tampoco tiene esa
necesaria cifra para prestar. El criticado organismo depende de la reacción del Tesoro
norteamericano, que podría inyectarle unos 72 000 millones de dólares utilizables.
En realidad, la programación preveía divulgar las metas fiscales
de Brasil para los tres años, ya aprobadas por el FMI, el mismo día -ayer- en que se
difundiera el comunicado conjunto.
La numerología está bien complicada: el presidente Fernando
Henrique Cardoso, en su primera entrevista tras su reelección a un órgano periodístico
-la televisora O Globo- habló de lograr un superávit primario de 2% del PIB, el FMI
quería 3%, y el comunicado mencionó 2,5-3%
En realidad, se habla de mucho dinero. La diferencia está entre
cortes de gastos y aumentos de impuestos que permitan mejorar las cuentas de 19 000
millones de dólares (si fuera 2%) y 28 000 millones de dólares (3%). |