| DEPORTES |
Brasil, campeón de 1994, sin medallas
Cubanas por debajo del pronóstico
Enrique Montesinos
Enviado especial de GranmaBERLIN, Alemania.-En definitiva, la selección (f) cubana de baloncesto concluyó en la séptima plaza del decimotercer campeonato mundial finalizado el domingo con la victoria del campeón olímpico, EE.UU., y Brasil, anterior titular de Australia-94 y plata en Atlanta, fuera del cuadro de honor, aunque con un buen cuarto escaño.
Grisel Herrera cerró con mortífera puntería.
Un paso atrás dieron las cubanas en relación con la anterior cita mundialista y los Juegos Olímpicos, atribuido en gran medida a la frustración producto del revés en el importante choque de muerte súbita ante Rusia, un elenco que finalmente demostró enorme poderío para vencer netamente a Australia, dominar la mayoría del tiempo a EE.UU. en la finalísima y solo perder en los instantes finales en buena medida por un arbitraje favorecedor de sus rivales.
Y es que las antillanas pudieron haberles ganado ese día a las rusas, sin que ello quiera decir que tienen un equipo mejor. En la siguiente jornada estaban literalmente desechas frente a España, que se creció para superarlas y luego hacer lo mismo frente a Lituania para conquistar las ibéricas el importante quinto lugar que hubiese correspondido a Cuba y que por otra parte, era el pronóstico oficial.
El séptimo escalón no se obtuvo de forma fácil porque todavía estaba presente el síndrome de las medallas escapadas, pero sucedio que el rival eslovaco estaba muy debilitado y en un juego de abundantes errores y fallas por ambos bandos, las cubanas consiguieron vencer tras una prórroga de cinco minutos que dilucidó el empate a 75 cuando faltaban segundos del tiempo reglamentario.
Vale la pena decir, que con esa victoria final Cuba dio a América la cuarta plaza para los olímpicos de Sidney-2000, puesto que hubiese correspondido a Europa en caso de triunfar Eslovaquia. Ahora la distribución para la olimpíada: cuatro equipos de América, otros tantos de Europa, dos de Oceanía, uno de Africa y otro de Asia. Todos esos lugares habrá que ganárselos en los torneos preolímpicos continentales del próximo año.
Dato significativo sobre las tres importantísimas jornadas finales fue el destaque por parte de la villaclareña Grisel Herrera, conver-tida en verdadero látigo con sus mortíferos metrallazos de tres puntos. Su cierre frente a Eslovaquia fue con ocho encestes en nueve intentos, contra España se quedó en blanco en cuatro, pero a las rusas les disparó seis efectivos en nueve oportunidades para un formidable 64 por ciento y en todo el certamen mostró otro envidiable de 48,3.
También se produjo un repunte de la pivot Yamilé Martínez, anotadora de 51 puntos versus Rusia y España e iba por el mismo camino frente a Eslovaquia de no ser porque se montó rápidamente en faltas personales y salió de juego por esa vía apenas a los nueve minutos y ocho tantos encestados. Del lado opuesto estuvo la merma de la pinareña Lissette Castillo con 37 puntos para promedio de 12, cuando en los seis choques iniciales tuvo una media de 21.