ORLANDO ORAMAS LEON

La imagen de Leonard Peltier es portada por Dennis Banks,
líder del Movimiento Indio Norteamericano.
ES HUMANAMENTE imposible que un hombre cumpla dos condenas de
cadena perpetua. Leonard Peltier, sin embargo, pasó ya 21
años en prisión y de poco han valido los reclamos que en
los propios Estados Unidos y otros países del mundo se hacen
por su liberación.
Para la justicia norteamericana Peltier es culpable por la
muerte de dos agentes del FBI durante enfrentamientos armados
en la reserva india de Pine Ritge, en los que también
perdió la vida un miembro del Movimiento Indio
Norteamericano, del cual él es fundador.
Las autoridades levantaron cargos contra los cuatro indios
varones más viejos de la comunidad. Los otros tres fueron
finalmente absueltos y Peltier continuó en prisión sobre la
base de testimonios que, incluso, fueron reconocidos más
tarde como falsos.
El país que se precia de ser el paladín de la democracia
mundial mantiene tras las rejas -de por vida- a un ser humano
condenado en un juicio caracterizado por escandalosas
contradicciones en las declaraciones de los testigos, falsos
testimonios, métodos ilícitos del FBI y ausencia de pruebas
incriminatorias.
"Quieren que me pudra en la estrecha celda de la más
horrible cárcel para presos políticos por un delito que
jamás cometí", declaró el líder indígena, a quien
el sistema no le perdona haber estado entre los que en 1973
encabezaron la audaz rebelión de pieles rojas en la
localidad de Wounded Knee, Dakota del Sur.
En noviembre pasado tuvo lugar una concentración en San
Francisco en favor de su liberación. Allí estuvieron los
líderes del Movimiento Indio Norteamericano, cientos de
indígenas de 25 tribus y reservaciones, así como
personalidades sociales, políticas, sindicales, artísticas
y el ex procurador Ramsey Clark.
Leonard Peltier hizo llegar un mensaje a los presentes que la
gran prensa de Estados Unidos silenció. Desde su celda
denunciaba que 21 años después de su encarcelamiento los
pueblos indios de Estados Unidos siguen sufriendo atropellos
cometidos por instituciones y agencias gubernamentales.
Peltier denunciaba entonces la esterilización forzada de
más de 3 000 mujeres indígenas por parte del Departamento
de Salud; el desplazamiento forzado de familias indias de
tierras ricas en carbón en la reservación Navajo a cargo
del Departamento del Interior, también los planes de
utilización de tierras indias para cementerios de deshechos
nucleares por parte del Departamento de Energía, entre otras
violaciones.
El próximo mes arrancará una caravana que llevará hasta
Washington el reclamo por la liberación de los presos
políticos norteamericanos. A ella se unirá otra en la que
los indios de ese país y otros sectores llevarán la imagen
y el mensaje de Leonard Peltier, el indígena estadounidense
que tiene ante sí las barras de la injusticia a lo American
Way of Life.