
Escribo a mano siempre -dijo-, menos la
antepenúltima versión. Ahora mi esposa lo pasa al
ordenador.
Con su carga de humor -del bueno-, ese oficio de escribir
inmerso en el sentimiento y las vivencias cotidianas, una
imaginación sin límites y la "magia" de atrapar
al lector o al auditorio con sus primeras letras/palabras,
apareció, en el horizonte de la 8va. Feria, el conocido
poeta español José Agustín Goytisolo.
Después de la presentación de su libro Poesía, de la
editorial Arte y Literatura, y selección de Pablo Armando
Fernández (Premio Nacional de Literatura 1996), dialogó con
los colegas de la prensa. La poesía llegó a sus costas
desde muy joven "porque al morir mi madre en un
bombardeo, cuando era muy chico, lo que quedó de ella fueron
sus libros en francés, inglés, italiano... Tenía una
cultura muy vasta para una mujer de 30 años, algo raro en
aquella época. Y a medida que crecí iba leyendo las obras
de Proust y muchos otros autores. Me interesó entonces la
poesía".
Pero hasta los 26 años, José Agustín Goytisolo (Barcelona,
1928), no publicó el primer libro (El retorno), porque todo
lo que escribía, "lo comparaba no con el compañero
mío, como se hace ahora en los talleres, sino con los de la
biblioteca, y era catastrófico. Lo rompí todo, no queda
nada. El primer libro, es el primer libro". Y confesó
que continuaba con la obsesión de romper hojas escritas.
Cuando al autor de libros como Salmos al viento, Del tiempo y
del olvido, El rey mendigo, El ángel verde, Cuadernos de El
Escorial..., se le pregunta ¿Por qué la poesía?, responde:
"Porque a mí lo que me interesa no es expresar mis
emociones, sino suscitar las de otras personas. Para eso no
necesito 800 páginas. Imagino una cosa que me puede haber
ocurrido a mí, y le puede pasar a otras gentes, y por ahí
sale.
¿Preferencias por algún libro o poemas? "No tengo.
Coinciden con el gusto de la gente. He tenido la suerte de
que, -aunque no he escrito nunca para que me cantaran-,
Mercedes Sosa, Amancio Prada, Soledad Bravo, Serrat, Rosa
León..., han pillado poemas míos y los cantan. Eso ha hecho
que fueran conocidos".
A su amor por la poesía, habría que sumar el de Cuba.
"Yo no estoy fuera de mi casa aquí. Lo único extraño
es el hotel". (T.P.)