 Conferencia 105 de la Unión Interparlamentaria
Abogan por democratizar la
educación
y la cultura
La democracia es, sobre todo, una práctica social y no
habrá real sistema democrático si no se revolucionan y democratizan la educación y la
cultura.
Así lo afirmó hoy la delegada cubana Lesbia Cánovas
en la comisión que analiza el tema en la Conferencia 105 de la Unión Interparlamentaria
(UIP).
Cánovas dijo que en este milenio parece imposible que
haya todavía más de 113 millones de niños sin acceso a la enseñanza primaria y una
cantidad superior a los 800 millones de adultos analfabetos, lo cual, afirmó, constituye
una violación de un derecho humano fundamental.
Acusó a las políticas neoliberales adoptadas para los
países del Tercer Mundo, como resultado de las recomendaciones de los organismos y
organizaciones financieras internacionales, de propiciar agudos recortes presupuestarios a
los gastos en educación y cultura e incrementar las desigualdades.
Recordó que José Martí, Héroe Nacional Cubano,
sentenció que ser cultos es la única forma de ser libres, y a continuación la
representante de la Isla antillana se preguntó de qué participación y libertad puede
hablarse en el caso de los millones de mujeres y hombres analfabetos.
Cánovas, presidenta de la comisión de Cultura,
Educación, Ciencia y Tecnología del Parlamento cubano, manifestó que una educación de
calidad y el acceso a la cultura para todos exigen una concertación sostenida de
voluntades políticas en el plano nacional e internacional, cuya conducción requiere la
participación democrática de toda la sociedad.
Aseguró que en la experiencia cubana, la amplia
participación de las masas en las discusiones y toma de decisiones colectivas no hubiera
podido lograrse sin contar con un pueblo con alto nivel cultural general y una gran
cultura política.
Citó como despegue estratégico la campaña de
alfabetización llevada con éxito en la nación caribeña y agregó que hoy, en medio de
difíciles condiciones económicas, se aprovechan al máximo los recursos y se desarrollan
programas sociales y educativos para poner en contacto a la población con lo mejor de la
cultura y el saber universales.
Solicitó de los parlamentarios promover la adopción
de políticas educativas de Estado que sean ejecutadas a largo plazo, por encima de las
coyunturas y con la mayor participación de todos los sectores políticos y sociales para
cumplir el sueño de millones de personas en el mundo.
La delegación de Cuba presentó un proyecto de
resolución que, entre otros aspectos, subraya que la educación integral y el pleno
desarrollo cultural de los individuos y los pueblos, son factores esenciales para promover
la participación de todos en la vida política de la sociedad e instrumentos
imprescindibles para el desarrollo de los pueblos. (AIN)
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