El Barrio Chino de La Habana cambia su imagen. Retorna a la vista de todos el viejo encanto que hacía de esta pequeña «Ciudad Amarilla», como la definiera el célebre escritor cubano Alejo Carpentier, lugar de obligada visita para locales y foráneos.
Cuba es un país matizado por diversas culturas. Mucho se habla de la mezcla de españoles y africanos en nuestra identidad, sin embargo, la presencia china también dejó sus huellas en la Isla.
Imponente, con un estilo constructivo perteneciente a las dinastías Ming y Sing, se alza el Pórtico del Barrio Chino de La Habana, conocido también como el «Pórtico de la amistad», que nos señala la llegada a un sitio único ceñido en la magia de antiquísimas tradiciones. Es el mayor de su tipo en América Latina, conformado por columnas y techos ornamentados con granito y mármoles traídos del país asiático que se llevan en el corazón de la urbe,como evocación de típicas costumbres del Lejano Oriente.
Conformando uno de los más antiguos y más grandes Chinatowns de América Latina, llegó a ser considerado como el segundo más importante del mundo, tras el de San Francisco, California, Estados Unidos.
La primera migración cantonesa a Cuba data de1847, con culíes que reemplazaron a los esclavos africanos en las plantaciones de azúcar. Luego llegó una segunda oleada desde California, con dinero, que huían de las crisis económicas y la discriminación.Se organizaron en sociedades y convirtieron al sector en el mayor barrio chino del continente, con cientos de miles de habitantes, grandes restaurantes, teatros y lujo.
Aún hoy se conservan tradiciones en el Barrio Chino, como la celebración del Año Nuevo Lunar y los aniversarios de la primera presencia de chinos en la Isla, siempre con variados y coloridos espectáculos.
La particularidad que no comparten otros asentamientos como el de San Francisco o Nueva York es que el Barrio Chino de La Habana fue casi desde sus inicios una «comunidad abierta», de ahí que la raza china se convirtiera en «el tercer componente étnico de la identidad cubana», detrás de la europea y la africana.
EL BARRIO CHINO DE HOY
En la actualidad, la comunidad chino-cubana está integrada por unas pocas centenas de nativos y por miles de descendientes de primera, segunda y tercera generaciones, asociados al Grupo Promotor del Barrio Chino. Hay también en esta popular barriada escuelas donde se practican artes marciales, un cine chino, una farmacia con medicamentos homeopáticos procedentes de China, un periódico y varias instalaciones de servicios y comercio.
KwongWah Po(«Diario Popular Chino») es el único periódico de Cuba que se editaba en idioma chino; de tipo tabloide, poseía cuatro páginas: tres de ellas en chino y la última en español. Tenía una tirada de 600 ejemplares al mes e iba dirigido a la comunidad china con informaciones nacionales e internacionales. En la actualidad solo se edita en versión digital, aunque su imprenta y maquinarias destinadas a la impresión del mismo se conservan en perfecto estado, a pesar del paso de los años pues fueron construidas en Estados Unidos a comienzos del siglo XX.
Entre las actividades que promueve el Barrio para atraer el interés sobre la presencia de ese país en Cuba se encuentran el estudio de su cultura e historia, cursos de idioma, práctica de artes marciales, danzas típicas, teatro, y aplicaciones de la medicina tradicional.
Otro de los atractivos del lugar es la Escuela de Wushu, fundada por el maestro Roberto Vargas Lee en 1994. Cuenta, actualmente, con más de 4000 miembros de diversas edades y un programa que integra estilos internos y externos de las artes marciales chinas (Wushu).
Singularidad y típicos atractivos lo convierten en uno de los lugares más frecuentados de La Habana, privilegiado por la riqueza de restaurantes que brindan lo mejor de la cocina china a precios económicos. Con especial concentración en el Cuchillo de Zanja, entre Rayo y San Nicolás, en escasos 60 metros de largo, proliferan varios establecimientos que conforman la arteria comercial más importante de la zona. Platos típicos de la cocina china, junto a exponentes de la culinaria criolla e internacional caracterizan los pequeños restaurantes de participación familiar que gozan entre turistas foráneos y nacionales, de una bien ganada reputación.
El Barrio Chino de La Habana es considerado uno de los más importantes en Latinoamérica, rejuvenece a partir de la voluntad gubernamental y sus incipientes frutos comienzan a ser distinguidos por su colorido y belleza, esto hace que en la actualidad ya no solo prevalezca el amarillo de la ciudad que relataba Carpentier en sus crónicas.
Hoy no llegan a 70 los chinos naturales que conviven en este sector, sin embargo, tanto cubanos como turistas extranjeros lo siguen identificando como el «Barrio Chino de La Habana».

























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Ifraelio dijo:
1
30 de octubre de 2019
08:43:01
julio avinoa dijo:
2
30 de octubre de 2019
09:14:45
Alicia M.Pizzicari dijo:
3
30 de octubre de 2019
09:39:24
FASV dijo:
4
30 de octubre de 2019
10:30:47
carlos lugo rodriguez dijo:
5
31 de octubre de 2019
07:20:14
peter j. melian dijo:
6
31 de octubre de 2019
13:14:49
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