Pocos años después de la reconstrucción del Castillo de los Tres Reyes del Morro, se le anexó una torre que comenzó a utilizarse como faro desde 1764. En sus orígenes era de cal y canto, de solo diez metros de altura y utilizaba leña como combustible para la proyección del haz de luz.
El 21 de junio de 1845, el viejo faro fue suplantado por otro de sillería, de 45 metros de altura sobre el nivel del mar, el cual apreciamos actualmente y que constituye una de las imágenes más conocidas de La Habana internacionalmente. Un siglo más tarde, a partir de 1945, fue electrificado todo el sistema de alumbrado del Morro habanero.
El faro, aunque data del año 1845, ofrece una imagen moderna que consta de una cúpula octogonal de metal con cristales especialmente diseñados para guiar a navíos y aeronaves. Símbolo de la Isla a nivel mundial y centinela de la ciudad, tiene un alcance de 18 millas náuticas con dos destellos de luz cada 15 segundos.
Una escalera de caracol de 170 peldaños sirve de acceso a este vigía que descubre una impresionante vista del Centro Histórico de La Habana Vieja.
Este faro pertenece a todos los cubanos, y perdurará durante muchos siglos más desafiando el paso del tiempo, resistiendo huracanes y cautivando con su irresistible encanto la mirada ineludible de todos los transeúntes.














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Erick dijo:
1
19 de junio de 2018
22:54:11
victor m. aguirre dijo:
2
20 de junio de 2018
07:06:42
Ferar dijo:
3
20 de junio de 2018
08:30:07
Miguel Angel dijo:
4
20 de junio de 2018
11:49:13
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