Iván Felipe Silva, en la división de 100 kilogramos, protagonizó, hasta este viernes, el mayor avance de la delegación cubana en el Mundial de judo celebrado en Bakú, la capital de Azerbaiyán, aunque quedó a un paso de tener opciones de medallas.
Ubicado en el grupo d, arrancó con triunfo sobre el chipriota Aristos Michael cuando restaban 14 segundos para los cuatro minutos obligatorios. Su rival estaba al borde de la descalificación y lo sorprendió con un waza-ari por la técnica de mano sumi-otoshi. Sin dejarlo escapar, lo inmovilizó con un control lateral de los cuatro puntos de apoyo (yoko-shiho-gatame).
En dieciseisavos sumó todo tipo de puntuaciones válidas, con un yuko, un waza-ari y un ippon para derrotar al surcoreano Seheon Kim a falta de 24 segundos.
Sin embargo, en octavos el japonés Dota Arai lo llevó contra las cuerdas con un waza-ari, lo forzó a buscar desesperado el empate y justo cuando sonaba el gong lo remató con una gran proyección. Por tanto, el matancero perdió la opción de avanzar a los cuartos en los que, en caso de perder, hubiera continuado por el camino del repechaje.
El nipón llegó hasta la final, pero lo superó con un yuko en regla de oro el georgiano Ilia Sulamanidze. Con los bronces acabaron el italiano Gennaro Pirelli y el ruso Niiaz Bilalov.
También se presentó Lianet Cardona en la llave c de los 78 kg, pero adentrada un minuto y 17 segundos en la regla de oro sufrió una descalificación ante la lituana Migle Dudenaite. Yelyzaveta Lytvynenko, de Emiratos Árabes Unidos, alcanzó el título con waza-ari awasete ippon ante la francesa Kaila Issoufi.
Un mes atrás Silva, en la Escuela Superior de Alto Rendimiento Cerro Pelado, había alertado a Granma: «La motivación y el objetivo siempre consisten en estar en el podio, pero resulta muy difícil dar un pronóstico.
«No hemos tenido la necesaria cantidad de torneos; por ejemplo, de la gira europea solo participamos en el Grand Slam de París. Pero muchos deportes cumplen la preparación en Cuba, no somos los primeros ni los últimos».
Con respecto a 2018, cuando conquistó un subtítulo en la cita del orbe de la misma ciudad azerí, comparó: «Entonces habíamos realizado una base en Budapest, Hungría. Nos pasábamos casi todo el año ahí e interveníamos en cinco o seis eventos del tour mundial.
«Y así ocurría en siguientes años coronados con quintos, sextos puestos a nivel planetario, rozando el top de la división cuando me encontraba en 90 kilos».
En 2025 inició sus competencias en cien, de gran manera: un oro y tres bronces en cinco Grand Prix y Grand Slam. «Luego me operó de un hombro el doctor Ricardo Tarragona, me he recuperado muy bien, sin dolor ni molestia. Participé en el Campeonato Panamericano y los Juegos Centroamericanos y del Caribe, lo cual me permite aumentar la confianza de cara a las lides restantes».
Aunque en ese momento reconoció el esfuerzo de los entrenadores y el cuerpo médico que, por ejemplo, le posibilitó al equipo masculino imponerse en Santo Domingo, resulta muy difícil exigirle al talento de los atletas y a la esperanza de los aficionados grandes resultados con tantas dificultades para entrenar y casi sin certámenes para crecer.







COMENTAR
Ramon dijo:
1
10 de octubre de 2026
13:16:16
Responder comentario