El noveno episodio en la Liga Japonesa de Beisbol Profesional (NPB) tiene, desde hace años, un dueño absoluto, y este jueves su dominio quedó grabado para la eternidad.
Sobre la lomita del imponente Tokyo Dome, el estelar cerrador pinareño Raidel Martínez puso el cerrojo en la victoria 5-3 de los Gigantes de Yomiuri frente a sus antiguos Dragones de Chunichi, rubricando su salvamento número 38 del campeonato y, más trascendente aún, el rescate 250 de su prodigiosa carrera en el archipiélago asiático.
La cifra no es un número cualquiera. Con este cerrojazo, el espigado derecho vueltabajero derribó dos murallas históricas de un solo golpe: se transformó en apenas el sexto serpentinero en toda la existencia del circuito profesional nipón en alcanzar dicho umbral y el primer lanzador extranjero que conquista semejante cota en la tierra del sol naciente.
Arribar a los 250 rescates le garantiza a Martínez su membresía automática en el exclusivo Meikyukai (Club de Jugadores Extraordinarios), una institución fundada en 1978 por el mítico Masaichi Kaneda que agrupa a las leyendas más encumbradas de la pelota japonesa, con 200 victorias, 250 salvados o 2 000 imparables.
En casi medio siglo de historia del club, el hermetismo hacia figuras foráneas había sido prácticamente total. Hasta hoy, el único importado admitido era el venezolano Alex Ramírez, exaltado en 2013 tras quebrar la barrera de los 2 000 jits. De este modo, Raidel inscribe su nombre como el segundo jugador no nacido en Japón –el primero desde la colina de los martirios– en ingresar a esta aristocracia beisbolera.
La precocidad y efectividad del pinareño asombra a los especialistas. A sus 29 años, no solo es el más joven en tocar las 250 sonrisas finales, sino que lo consiguió en apenas 411 apariciones, dinamitando el récord previo de rapidez que pertenecía al histórico Kazuhiro Sasaki, quien necesitó 435 salidas antes de brillar en Grandes Ligas con Seattle.
Los números de la actual campaña con la franela de Yomiuri mantienen a Raidel entre los mejores del circuito: efectividad impecable de 1.34 en 47 entradas de labor, 51 ponches propinados frente a solo diez boletos, apenas 25 indiscutibles permitidos y siete carreras limpias a sus registros.
Este rendimiento encamina al cubano hacia su cuarto liderato de salvamentos en la Liga Central, tras haber comandado el casillero en 2022 (39 con Chunichi), 2024 (43) y un estratosférico 2025 donde impuso su récord personal de 46 rescates con una efectividad de 1,11. Esas credenciales justificaron, con creces, el contrato multianual de 32,5 millones de dólares firmado con la franquicia tokiota.
Con la temporada regular aún en pleno apogeo, la mirada de Raidel apunta de inmediato los playoffs y la búsqueda de un título para su club que le ha sido esquivo por varias temporadas.
En cuanto al liderato histórico de salvamentos en Japón, por delante únicamente se ubican el intocable Hitoki Iwase (407), Shingo Takatsu (286) y el propio Sasaki (252), a quien tiene a tiro de escopeta en las próximas semanas.
Entre los relevistas foráneos, ya dejó atrás los 234 rescates que ostentaba el estadounidense Dennis Sarfate.
Desde que arribó en 2017 a las granjas de Chunichi con más interrogantes que certezas, el serpentinero de Pinar del Río ha labrado su destino a base de rectas supersónicas y un control exquisito. Hoy, Raidel Martínez ya no es solo el cerrojo más temido de Japón, es patrimonio vivo de la historia del beisbol internacional.







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