La Federación Cubana de Beisbol y Sóftbol (FCBS) presentó en el Salón Adolfo Luque, del Estadio Latinoamericano, la hoja de ruta para la 65 Serie Nacional de Beisbol, un campeonato que volverá a la escena el próximo domingo 4 de octubre, bajo un diseño de estricta racionalidad económica.
Más de una década después, el torneo rescata la división por zonas geográficas con el propósito de recortar itinerarios, optimizar los recursos logísticos y garantizar el espectáculo en medio de las conocidas limitaciones materiales que atraviesa la nación.
La máxima dirección del deporte nacional confirmó que los entrenamientos de las preselecciones iniciaron formalmente el 17 de agosto, las nóminas oficiales de 32 atletas se conformarán entre el 15 y el 20 de septiembre, y el congresillo técnico quedará fijado para el 1ro. de octubre, como paso previo a una jornada inaugural simultánea en ocho parques del país.
La 65 Serie Nacional quedará estructurada en dos grandes zonas de ocho conjuntos cada uno (Occidente y Oriente), divididos a su vez en cuatro grupos por proximidad geográfica:
Zona Occidental:
* Grupo A: Vegueros de Pinar del Río, Cazadores de Artemisa, Piratas de la Isla e Industriales de La Habana.
* Grupo B: Huracanes de Mayabeque, Cocodrilos de Matanzas (actuales monarcas), Elefantes de Cienfuegos y Leopardos de Villa Clara.
Zona Oriental
* Grupo C: Gallos de Sancti Spíritus, Tigres de Ciego de Ávila, Toros de Camagüey y Leñadores de Las Tunas.
* Grupo D: Cachorros de Holguín, Alazanes de Granma, Avispas de Santiago de Cuba e Indios de Guantánamo.
Durante la fase clasificatoria, cada elenco disputará un total de 44 compromisos, cruzándose exclusivamente contra los rivales de su propio circuito. La dinámica contempla dos vueltas –a base de subseries de cuatro juegos (24 choques)– frente a los tres oponentes de su grupo, y un compromiso de cinco desafíos (20 juegos) ante los cuatro integrantes del otro apartado de su zona.
Al término del calendario regular, los cuatro planteles con mejor balance de victorias y derrotas en cada circuito –sin importar el grupo de origen– obtendrán el pasaporte a los playoff zonales, los cuales se regirán por el dinámico sistema Page.
En la primera ronda, que se disputará al mejor de tres juegos en la sede del equipo con mejor ubicación. Se enfrentarán el 1ro. vs. 2do. y el 3ro. vs. 4to. Luego, el vencedor del choque entre primero y segundo sellará su boleto directo a la final de zona, mientras que el perdedor de ese duelo sostendrá un choque a vida o muerte contra el ganador del duelo entre tercero y cuarto para definir al segundo finalista zonal.
Los campeones del Occidente y el Oriente se verán las caras en la gran final, pactada al mejor de siete enfrentamientos con formato tradicional.
El presidente de la FCBS, Juan Reinaldo Pérez Pardo, y el responsable de la competición, Carlos Martín, enfatizaron que la modificación estructural responde a la imperiosa necesidad de administrar con rigor los insumos sin renunciar a la celebración del principal pasatiempo nacional.
Empresas estatales como Ómnibus Nacionales e Islazul asumirán la transportación y el hospedaje de las delegaciones, respectivamente.
Pérez Pardo destacó, además, los primeros pasos hacia la comercialización de la liga: “La Serie Nacional es Patrimonio Cultural de la Nación y la vamos a seguir defendiendo a toda costa. Hay que buscar alternativas y por eso estamos introduciendo esquemas de patrocinio provincial para los equipos, un tema en el que aún somos pioneros, pero que comenzará a marcar diferencias en esta campaña”.
El torneo se extenderá hasta el mes de diciembre, incluyendo la etapa de postemporada. Más allá de las exigencias presupuestarias y el acortamiento del calendario, la 65 Serie Nacional se alista para ofrecer un espacio de arraigo, identidad y pasión popular, recordando que, aun en los escenarios más austeros, el beisbol sigue siendo el espejo donde Cuba se mira y se reconoce.







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