ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Julián Quiñones marcó el gol 1 000 en la historia de la selección mexicana. Foto: Getty Images

El verde representa la esperanza y así lo ratificó el partido inaugural del Mundial de Fútbol, pues el Estadio Azteca, colmado por playeras de ese color, vibró al compás de la victoria de su selección mexicana contra Sudáfrica.

Raúl Alonso Jiménez pronto hizo temblar los cimientos de la instalación, tras recibir un trazo desde la derecha, con un disparo frontal y rasante bien atajado por Ronwen Williams.

Sin embargo, al minuto nueve el contención Erik Lira subió hasta las inmediaciones del área y robó un balón que dejó para Julián Quiñones, quien fusiló por debajo de las piernas del portero. Aunque nació en Colombia, tuvo el privilegio de anotar el gol 1 000 en la historia del combinado centroamericano.

Luego de par de centros cortados por el guardameta, el centrocampista Brian Gutiérrez logró contorsionarse para proteger el esférico, de espaldas a la puerta, y servirle otro pase a Quiñones, quien buscó su doblete, pero estrelló ese propósito en el poste izquierdo del arquero.

El mediocentro visitante Yaya Sithole sufrió una expulsión a los cuatro minutos de la segunda mitad, víctima de la inteligencia de Gutiérrez. Cuando ya se marchaba solo, en lugar de correr en diagonal para sacudirse la marca, mantuvo su carrera recta, en la línea del rival, y lo obligó a cometer la falta, como último hombre, fuera del área. 

Otra vez Quiñones participó en una anotación. Al 67 condujo por el medio, abrió a la derecha para Roberto Alvarado, quien sirvió una pelota aérea pasada cabeceada con maestría por Jiménez, para sellar el 2-0 y motivar el coro de «Ay, ay, ay, ay,/ canta y no llores,/ porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones».

Este duelo inicial resultó inédito por dos motivos. Se repitió el primer encuentro de Sudáfrica-2010, en el mismo día y mes, cuando ambos planteles igualaron a uno. Además, devino el choque de estas características con mayor cantidad de tarjetas rojas: dos por los derrotados y una por los ganadores.

El sustituto Themba Zwane agredió con un brazo a su oponente y lo echaron del terreno tras la revisión en el VAR. Por último, el defensor César Montes se perderá el próximo partido de manera innecesaria pues, ya en el agregado, intentó cortar por la fuerza una incursión ofensiva sudafricana.

COREA REMONTÓ COMO UN RELÁMPAGO

El estilo habilidoso y rápido de Corea del Sur enfrentó la efectividad en el balón parado de República Checa y regalaron un desafío muy grato, especialmente mientras agonizaba el reloj.

Al inicio existieron pocas oportunidades serias en el césped del Estadio Akron en Guadalajara, aunque los asiáticos, liderados por la capacidad combinativa de Kang-In Lee, causaban mejores impresiones.

Hacia el minuto 45 tomó la batuta la estrella Heung-Min Son y contó con dos buenas ocasiones. A una llegó muy forzado, cercano al área chica, y no alcanzó a finalizar una gran asociación; luego realizó una de sus brillantes conducciones, por el centro, pero a su zurdazo le faltó efecto para cerrarse sobre el palo derecho del guardavallas.

El asedio asiático continuó tras el arranque de la parte complementaria, pero el custodio de la puerta europea, Matej Kovar, mostró tremendos reflejos. Primero completó una doble atajada y poco después le frustró un intento a In-Beom Hwang. 

Los checos fueron los segundos máximos anotadores de cabeza en las eliminatorias del viejo continente, por detrás de Noruega, y lo confirmaron con un testarazo del capitán Ladislav Krej?í al 59, para coronar un gran saque de manos del carrilero Vladimir Coufal desde la banda diestra.

Sin embargo, a los ocho minutos volvió a aparecer la magia de Kang-In Lee y le envió una gran pelota en profundidad a Hwang, quien tuvo la sangre fría para frenar, dejar petrificados al arquero y un defensor, y definir con una hermosa vaselina para la igualdad.

Al 80, el goleador surcoreano aplicó la velocidad para controlar por la derecha del área un fenomenal trazo enviado desde la bomba central y la tocó rápido al medio donde Hyeon-Gyu Oh logró anticiparse a todos y disparó con la izquierda para voltear de manera definitiva la pizarra, más allá del contacto en el brazo derecho de Kovar.

Los europeos nunca desistieron, incluso al minuto 77 les anularon un gol de cabeza realizado Tomas Soucek en un tiro libre, debido a su posición adelantada.

Dispusieron de dos opciones más, pero entonces se volvió inmenso el hombre bajo los tres palos, Seung-Gyu Kim. Tras contener un tiro raso poco esquinado, ejecutó la parada del día, pues reaccionó a boca de jarro cuando un compañero le obstaculizaba la visión.       

Los mexicanos y los surcoreanos comenzaron con la alegría de los tres puntos. Este grupo A volverá a la acción el próximo jueves cuando, en un duelo casi de vida o muerte, se enfrenten los dos derrotados en su presentación inaugural, mientras los ganadores buscarán un triunfo que les otorgue sólidas posibilidades de terminar al frente de la llave. 

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