Se fueron los primeros 20 juegos para cada equipo en la IV Liga Élite de Beisbol, lo que quiere decir que estamos ya en la segunda mitad de su calendario regular. A esta altura, ¿cuál es su saldo?
Solo tres equipos: Industriales, Las Tunas y Artemisa, tras sus partidos número 19, juegan para balance positivo, con .500 o más de average. Los artemiseños, hasta esa fecha, presentaban la misma cantidad de victorias que de derrotas: nueve.
Leones y Leñadores eran los únicos que con 19 encuentros ganaban más de lo que perdían, y encabezaban la tabla de posiciones, con 11 triunfos y ocho reveses.
Sin embargo, la segunda etapa liguera, en tanto se trata de un torneo corto, puede virar la película. Los juegos, en la misma medida en que avance esta fase, comienzan a demandar más concentración, y cualquier desliz lastraría lo hecho hasta ahora.
Por ejemplo, Matanzas, en el último lugar, no está ni por mucho eliminado. A pesar de perder diez choques de manera consecutiva, estaba a solo uno y medio de los que comparten el cuarto escaño, límite para asegurarse un boleto a los playoff.
En esa plaza aparecían empatados holguineros y mayabequenses, estos últimos con la peor primera semana de todos los conjuntos.
De tal manera, aún no hay nada escrito, máxime en una justa que vuelve a ser de mucho bateo, y en la que los lanzadores dan más boletos que ponches. Con esos truenos, a cualquiera le cae un aguacero.
Siempre es difícil dar favoritos. Lo era antes del 2 de mayo, cuando comenzó está lid, y ahora aún más. Pero jamás dejaría fuera de la postemporada a los tuneros, y ahora menos, con la incorporación de los hermanos Roberto Sullivan y Jean Lucas Baldoquín.
Es cierto que Industriales ha sido el elenco de más integralidad en todos los órdenes de juego. Su pitcheo marcha a la vanguardia, al igual que su defensa, fundamentos esenciales del beisbol, y su ofensiva de largo alcance es, junto a la holguinera, la más temible.
¿Pudiera ser el año de los azules? Aunque desde la lomita han brillado en esta primera parte, dependería de ella que pudieran hacerse de una corona esquiva desde 2010, cuando vencieron en la Serie Nacional.
En el orden individual, los diez cuadrangulares de Yasiel González, el bate más caliente de los Cachorros, es un número impresionante. Se convirtió en el bateador que más rápido llegó a esa cifra en Liga Élite.
El santiaguero Yoelquis Guibert tenía la decena de vuelacercas más veloz en 28 compromisos, pero el holguinero le bajó diez partidos para conseguirla.
Otro con el madero alegre es Yaser Julio González. El industrialista lleva ocho bambinazos y, para colmo, se subió al montículo a lo Shohei Ohtani y le lanzó dos tercios a los matanceros, con dos ponches, uno de ellos al líder de los bateadores Hanyelo Videt.
Ya el trío mayabequense de Frederich Cepeda, Yordanis Samón y Dennis Laza le ha tomado el pulso a la contienda. Si los Huracanes mejoran desde la tabla de lanzar, su equipo en una serie playoff es un dolor de cabeza.
Saldo positivo es también el aseguramiento de la Liga. No ha estado exenta de dificultades, como la ausencia del reloj el domingo en el Latinoamericano, alguna llegada tarde del almuerzo, incluso una afección estomacal entre Las Tunas y Artemisa, que ya se solucionó con la participación de las autoridades tuneras y de Salud Pública.
Pero es de destacar cómo, en medio de circunstancias tan adversas, cada sede ha puesto lo mejor de ella para atender a los jugadores.
Solo un botón de muestra: el Hotel San Alejandro, en la barriada de Marianao, en La Habana. Ha sido ponderado por peloteros, directivos y árbitros. Cada equipo que llega tiene un acto de recibimiento y un trato exquisito. Allí aspiran al primer lugar entre los alojamientos de la Liga.
Veremos, entonces, qué nos depara la fase final del calendario regular. ¿Seran los cuatro punteros de hoy los que lleguen a la postemporada?






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