«Vinimos aquí tres años atrás porque la fifa nos lo pidió, pero también para agradecer al pueblo y al Gobierno cubano cuando nos envió médicos en los momentos difíciles del coronavirus», confesó Renzo Ulivieri, director de la Asociación Italiana de Entrenadores de Fútbol, tras impartir por tercera ocasión un curso a más de 50 directores, preparadores físicos y de porteros.
Conocimos cómo el balón y el amor (seguramente sinónimos en su vocabulario) vuelven este país tan entrañable para él, gracias a la traducción de otro prestigioso formador bambino enamorado de la Isla, Loungo Doménico, al frente de una iniciativa desde 2015 en el municipio habanero de Regla, Forza Napoli Club Habana la Mano de Dios.
«Llegamos para enseñar y también aprender, con cuatro cursos de alto nivel: táctica avanzada; puesta a punto física para jugadores de élite; alistamiento en la base; fútbol caminando, paralímpico y social», precisó Renzo.
Acerca de esa última modalidad, ayuda a combatir tendencias individualistas en las sociedades, así como a fomentar la igualdad y la hermandad.
Nos compartió su concepción del entrenador: «Debe ser duro, sin perder la ternura». Consideró excelente la escuela de su nación, pese a la crisis actual, evidenciada en la ausencia de las tres últimas ediciones mundialistas.
Entre las causas del bajón azzurri, mencionó la composición de la Serie a, con 70 % de extranjeros, en lo que incide una ley estatal que ofrece reducciones de impuestos a los contratos pactados con trabajadores de otras latitudes. «El seleccionador encuentra problemas para escoger a los miembros del equipo, mientras a los canteranos les cuesta debutar en nuestros clubes».
Cuando Renzo anda de viaje por el mundo y descubren su nacionalidad, enseguida le dicen: «¿Italiano? ¡Ah! Pizza, mafia, catenaccio y contragolpe». Sin duda, ese sistema de juego instaurado por Helenio Herrera constituye el sello de los tetracampeones del planeta.
Porteros como Dino Zoff y Gianluigi Buffon, mediocampistas de la talla de Gianni Rivera, Roberto Baggio y Andrea Pirlo, y sobre todo defensores, entre ellos Franco Baresi, Paolo Maldini, Alessandro Nesta, Fabio Cannavaro y Giorgio Chiellini, dibujan un cielo de leyendas.
Sin embargo, en la actualidad intentan cambiar aquella concepción demasiado conservadora por un esquema más flexible. «Según las circunstancias del partido tenemos que ser italianos para defender, españoles si urge mantener la posesión, o ingleses cuando haga falta buscar el balón largo en adelante».
De este lado del Atlántico, lo llenan de alegría los resultados de la Mayor de las Antillas, especialmente la evolución de las féminas y las clasificaciones a las citas del orbe masculinas Sub-17 y Sub-20.
Con respecto a esa última lid, en la cual existió un histórico empate a dos entre ambos países, realizó una broma: «Yo no espié su fútbol para develar sus principales características; al contrario, estaba feliz porque me siento un poco cubano.
«Me gustaría dirigir su selección, aunque nunca me llamaron. Ya no entreno, pero si la Federación Palestina me pidiera trabajar con alguno de sus conjuntos, iría rápidamente», nos sorprendió este seguidor de sueños difíciles, pese a nacer en una gran potencia histórica.
Mientras escuchaba sus palabras, creía sentir la melodía de aquella hermosa canción Será porque te amo, asumida a inicios de esta década como un himno en los estadios italianos, y aplicada por Renzo como un lema de su vida.







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