
La delegación cubana de polo acuático vivió este sábado una jornada de contrastes en la piscina Hernando Botero O’Byrne de Cali. Mientras el equipo masculino lograba sellar su pasaporte a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo-2026 en un desenlace no apto para cardíacos, la selección femenina se despedía del sueño dorado tras caer ante México, aunque con el consuelo de pelear aún por el metal de bronce.
La clasificación del conjunto masculino cubano dejó un sabor agridulce. Lo que sobre el papel debía ser un juego de puro trámite, en la ronda de consuelo por los lugares del quinto al octavo, ante el discreto elenco de Guatemala resultó un pulso de alta tensión que desnudó las carencias actuales del plantel caribeño.
Tras un empate 14-14 en el tiempo reglamentario, donde la ventaja se esfumó en los minutos finales, el destino tuvo que decidirse desde los cinco metros.
En la tanda de penales la efectividad sonrió a los antillanos (4-2), logrando así el boleto directo a la cita quisqueyana por asegurar un puesto dentro de los siete primeros en la lid clasificatoria de Cali.
El alivio del resultado no oculta una realidad estadística preocupante: en este certamen, Cuba solo ha podido mostrar solvencia ante Trinidad y Tobago, cediendo terreno ante paises emergentes regionales en este depoete como México, Colombia y Costa Rica.
En medio de la irregularidad colectiva, emergió nuevamente la figura de Renmmy De Armas, autor de diez dianas y líder absoluto en los momentos de alta tensión. Su aporte fue el oxígeno para un equipo que, aunque cumplió el objetivo estratégico, regresa con más interrogantes que certezas sobre su nivel competitivo real.
Por su parte, el seleccionado femenino no pudo superar el muro mexicano en las semifinales, cayendo con pizarra de 19-10. A pesar de lo abultado del marcador final, el desarrollo del juego mostró a una Cuba combativa que logró tutear a las aztecas durante varios tramos del encuentro, sucumbiendo solo cuando el fondo físico y el ritmo ofensivo de México impusieron condiciones en el cierre.
La nota brillante de la jornada la puso Aliannis Ramírez, cuya entrega y efectividad le valieron ser reconocida como la Jugadora Más Valiosa (MVP) del partido, liderando una resistencia que, aunque insuficiente para la final, dejó buenas sensaciones.
Con el cupo a Santo Domingo-2026 ya garantizado desde las jornadas previas, las cubanas enfocarán ahora sus energías en la jornada dominical. Disputarán la medalla de bronce ante el perdedor del duelo entre Puerto Rico y Colombia, buscando un podio que ratifique su crecimiento en este ciclo.
El polo acuático cubano saldrá de Cali con la tarea hecha en cuanto a plazas se refiere, pero con la obligación de realizar un análisis profundo. La distancia competitiva respecto a los líderes del área se ha hecho evidente, y el camino hacia Santo Domingo-2026 exigirá algo más que talento individual; requerirá una reestructuración que permita al polo nacional recuperar su histórica jerarquía en la región.






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