Cuando el 10 de junio venidero Cuba debute frente a Polonia en la Liga de las Naciones de Voleibol (VNL), una pregunta estará en el ambiente: ¿repetirá en China la sensacional victoria de 2025 ante los flamantes medallistas de plata olímpica y bronce mundial?
Aquel triunfo del 17 de julio, por 3-1, visto por más de 9 000 aficionados en la Ergo Arena de Gdansk, ratificó a Marlon Yant, autor de 18 puntos, en el liderazgo ofensivo. En esa tercera semana, inexplicablemente, tras superar también a la subcampeona mundial Bulgaria y perder por 3-2 ante Francia, bicampeón olímpico y quinto en la anterior VNL, cayeron por igual marcador frente al débil China.
Las selecciones estelares animadoras del certamen ofrecen descanso a sus puntales al terminar su paso por distintas ligas del mundo, y se suman a su formación nacional a partir de la segunda semana. Cuba no es la excepción, pero en la contienda de 2025 la falta de hombres esenciales, sin sustitutos aptos para mantener el nivel de juego, hizo arrancar al conjunto bajo presión.
El central Robertlandy Simón, a su retorno de Italia, tras los exámenes médicos de rigor y un receso, entró en acción en la tercera semana de la VNL, en tanto quedó Javier Concepción como regular, y Roamy Alonso junto a David Fiel para cubrir la segunda plaza en esa posición, entre los 14 integrantes de la nómina oficial.
Los cubanos abrieron cediendo por 3-1 a manos de Eslovenia, a la postre cuarto lugar; derrotaron por 3-2 a Brasil (bronce), apuntalados por 24 anotaciones de Yant, en Río de Janeiro; perdieron por 3-2 contra Ucrania, y cerraron superados por 3-1 ante Estados Unidos.
Después, la selección antillana se fue recuperando con el concurso del opuesto José Massó, el atacador de punta José Miguel Gutiérrez, el capitán Miguel Ángel López y Roamy, siempre con Yant de guía. Lograron doblegar a Serbia, en la Belgrado Arena, además a Países Bajos y Alemania. Pese a una derrota frente a Argentina, clasificaron a la final de ocho, por primera vez, en Ningbo, China.
A Italia, campeona mundial, era preciso enfrentarla en los cuartos de final de forma impecable, para intentar conseguir el éxito de cara a un equipo consolidado, de recursos para cambiar el ritmo del partido. Aunque los caribeños sumaron 55 ataques por 42 los azzurri, con 21 tantos de Yant y 11 del auxiliar Osniel Melgarejo, la pizarra marcó un 3-1 (25-18, 25-19, 20-25, 25-21) que ubicó a Cuba séptimo de la VNL.
Cada año, satisfactoriamente, son más los voleibolistas del patio que salen a ligas extranjeras, en un deporte en el cual la maestría en la cancha tarda unos cinco años en alcanzarse. Así tenemos jóvenes que crecen, comienzan en torneos de países que no están en el máximo nivel, aunque asumen las exigencias de cuidarse por sí solos para rendir cual profesionales, detalle que deben incorporar.
El director técnico de la selección, Jesús Cruz, en conversación con Granma, llamó la atención sobre la entrada tardía a la VNL de algunas estrellas contratadas en el exterior, quienes tienen contiendas largas, y apuntó que lo analizaron entre el colectivo y la Federación. Cruz agregó: «Llegado el momento, se valorará cuántos días de descanso requieren y qué estrategia trazaremos». Esperemos en este 2026 no arrancar bajo la presión del año pasado.






COMENTAR
Responder comentario