El telón cayó sobre la sexta edición del Clásico Mundial de Beisbol y la historia guardará un capítulo con letras doradas para Venezuela. La gesta de la Vinotinto, que culminó con una vibrante victoria sobre Estados Unidos en la Gran Final, cerró un torneo memorable donde el talento individual se fusionó con la pasión colectiva.
Al finalizar la pugna por el título, un panel de narradores, miembros de la prensa especializada y anotadores oficiales del certamen se encargó de designar al Equipo Todos Estrellas, una constelación de figuras que brillaron con luz propia en cada rincón del diamante.
La distinción más codiciada, la de Jugador Más Valioso (JMV), recayó en el antesalista venezolano Maikel García. Su .385 de promedio ofensivo, combinado con diez inatrapables, lo erigieron como el líder de los bateadores en la competición. Pero más allá de las estadísticas, el imparable decisivo en el séptimo inning de la semifinal contra Italia, que volteó el marcador y catapultó a su equipo a la final, selló su leyenda y el reconocimiento unánime.
EL LISTADO COMPLETO
Receptor: Austin Wells (República Dominicana). El joven careta de los Yankees se erigió como una pieza clave en una alineación repleta de estrellas. Su OPS de .1 086 y sus dos cuadrangulares, incluido un monumental batazo de tres carreras en la victoria por nocao ante Corea del Sur en cuartos, dejaron una marca imborrable.
Primera Base: Luis Arráez (Venezuela). «La Regadera» no solo mantuvo su acostumbrado bateo (.308), sino que sorprendió con una inesperada demostración de poder. Su OPS de .1 059 y diez carreras impulsadas, destacando un juego con dos jonrones y cinco remolcadas frente a Israel, lo hicieron merecer la distinción.
Segunda Base: Brice Turang (Estados Unidos). Quizás no fue el nombre más rutilante de un roster estelar, pero Turang se convirtió en el «pegamento» de la ofensiva estadounidense. Con un impresionante .364 de promedio y cuatro dobles en 22 turnos, demostró ser un bateador consistente y una pieza irremplazable.
Torpedero: Ezequiel Tovar (Venezuela). A pesar de no arrancar como titular en el primer partido, se ganó su puesto a pulso. Con un estratosférico .471 de promedio y ocho jits, incluyendo una actuación de dos dobles en la decisiva victoria contra Japón en cuartos de final, se convirtió en una revelación del torneo.
Jardinero: Roman Anthony (Estados Unidos). El joven de 21 años, incorporado al equipo tras una lesión de Corbin Carroll, aprovechó cada oportunidad. Con un OPS de .920 y dos cuadrangulares, incluido un decisivo vuelacercas que dio la ventaja ante República Dominicana en semifinales, dejó claro su potencial.
Jardinero: Fernando Tatis Jr. (República Dominicana). El «Niño» fue el motor ofensivo de la poderosa escuadra dominicana. Con un OPS de .1 238, dos jonrones y 11 carreras impulsadas, además de seis boletos negociados, Tatis Jr. fue una amenaza constante en la caja de bateo.
Jardinero: Dante Nori (Italia). La sorprendente carrera de Italia hasta las semifinales tuvo en Nori a uno de sus principales artífices. Su .400 de promedio y seis carreras producidas fueron vitales para que la «Azzurra» se ganara el respeto en el escenario mundial.
Bateador Designado: Shohei Ohtani (Japón). Aunque no pudieron retener la corona, su superestrella brilló con su habitual intensidad. Ohtani conectó tres cuadrangulares y remolcó siete carreras en solo cuatro partidos, una muestra de su indiscutible talento.
Lanzador: Paul Skenes (Estados Unidos). El joven derecho demostró ser un pilar de la rotación estadounidense. Con una marca invicta de 2-0 y permitiendo solo una carrera en 8.1 entradas, Skenes fue decisivo, especialmente en la semifinal contra República Dominicana, donde limitó a los caribeños a una anotación en 4.1.
Lanzador: Logan Webb (Estados Unidos). Formando una formidable dupla con Skenes, exhibió un control magistral. Con una carrera permitida en 8.2 episodios y un registro de 2-0, además de 11 ponches, Webb fue un cerrojo en cada una de sus apariciones.












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