Cualquier equipo con serias aspiraciones en el fútbol necesita un buen portero, y Cuba tuvo el mejor durante el Premundial masculino Sub-17 realizado en Guatemala a inicios de febrero.
Así lo avala su elección en el Once Ideal del certamen y sus tantas intervenciones vitales para mantener las ventajas de 1-0 sobre Curazao y de 2-1 contra El Salvador, además del empate sin goles con Belice. El habanero Yulio Noslen Godínez Martínez llevaba «la mentalidad de morir por todos y todo cuanto habíamos sacrificado».
Consideraba a los curazoleños los rivales más difíciles, por su ADN holandés, pero «cuando les ganamos con el tanto de Deiby Borrell nos relajamos un poquito, ya teníamos tres puntos de nuestro lado y solo nos faltaba demostrar contra El Salvador a qué íbamos.
«Yo sabía que los derrotaríamos, ya en un torneo de la Unión Centroamericana de Fútbol (Uncaf) los habíamos vencido por el mismo marcador. Nos presentaron un duelo complicado; su número diez, Mayson Barillas, es demasiado bueno y me exigió, pero al terminar me emocioné demasiado, mi reacción resultó una maravilla pues nunca lo imaginé así, me hallaba súper feliz».
Tras adelantarse temprano en el encuentro inicial, y luego de la remontada de Yankarlos Iglesias ante la Selecta, «dije que no me iban a meter ningún gol, era por gusto», y cumplió a cabalidad sus palabras pues protegió las diferencias logradas por los Leones del Caribe.
Con respecto al choque final, en el cual bastaba dejar la portería invicta para sellar el boleto a Catar, «nos generaron como tres ocasiones. Hubo una jugada en el último minuto del primer tiempo –no recuerdo si por un error nuestro o un centro de ellos– y el balón quedó en el área, pero conseguí atajarlo».
El reconocimiento individual otorgado por los organizadores no lo sorprendió a contrapié, cual disparo imprevisto, al contrario: «siendo sincero contigo, me esperaba la condición del guardameta más destacado del evento. Debía estar ahí porque me vi súper bien y seguro en la puerta».
Confiesa su orgullo inmenso por devenir uno de los líderes de esta generación que devuelve a la categoría a un Mundial 35 años después. «Estamos en el lugar que nos corresponde y nos merecemos.
«Me imagino demasiadas cosas bonitas de esa cita venidera, ojalá podamos avanzar para colarnos en la papita y digan que Cuba está puesta de verdad para pelear».

















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