Shohei Ohtani solamente actuará como bateador designado en el Clásico Mundial de Beisbol, del 5 al 17 de marzo, a menos que se presentara lo que él mismo calificó una «oportunidad tentadora para lanzar».
El monticulista estrella de los Dodgers de Los Ángeles hizo una pausa, tras participar en el segundo juego del entrenamiento de primavera con su elenco de las Grandes Ligas (mlb), para unirse a la selección de Japón, pensando en conquistar el cuarto título de ese país en el torneo más importante a nivel del orbe.
El pasado domingo el lanzador de los samuráis, Jugador Más Valioso (mvp) de la lid internacional en 2023, dijo a la prensa que podría tirar si apareciera alguien como Mike Trout, capitán de Estados Unidos en aquella cita, a quien ponchó en el principio del noveno episodio para darle la victoria 3-2 y la corona a su equipo. Antes, Japón ganó en 2006 a Cuba, 10-6 y en 2009 a Corea del Sur, en diez entradas, 5-3.
Desafortunadamente, Trout, jardinero derecho de los Angelinos de Los Ángeles, causó baja en la nómina de su nación para el certamen, pues se recupera de una contusión en su rodilla izquierda. Así desapareció la oportunidad de que ambos se enfrenten otra vez en el magno evento.
El astro nipón fungió como pitcher, bateador y capitán de su plantel en 2023. Ahora le pidieron que no suba al box en el Clásico, pues «viene de una cirugía, después del año que tuvo en la mlb, lanzando hasta octubre. Al competidor que lleva dentro no le gustó, aunque lo entendió», afirmó Andrew Friedman, presidente de operaciones de beisbol de los Dodgers.
A pesar de ello, Ohtani aún guarda la esperanza de lanzar, aunque sea una entrada, en un posible partido decisivo por el oro, según lo expresó. Otro serpentinero de la Tierra del Sol Naciente, Daisuke Matsuzaka, fue el mvp en los clásicos de 2006 y 2009.

















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