Por tradición, el aporte de Pinar del Río al cuerpo de lanzadores en el equipo Cuba resulta, quizás, el más relevante de todo el país. Así lo confirma, rumbo al inminente Clásico Mundial, la presencia de quien se supone líder en la rotación abridora, Liván Moinelo, y del cerrador por excelencia, Raidel Martínez.
«Venimos de unos meses sin hacer nada, tras el final de la temporada en Japón. Iremos cogiendo la forma física, lo más importante. Con los entrenadores de pitcheo Pedro Luis Lazo y Jesús Bosmenier, además de los restantes integrantes del colectivo técnico, vamos a establecer buena química», coincidieron durante un entrenamiento realizado por la preselección nacional en el estadio Latinoamericano.
«El enfoque está en ganar, no en únicamente competir. Ahora se encuentra solo una minoría aquí, pero todos los muchachos, incluidos los monticulistas, llevan esa misma mentalidad y creo que lo podemos lograr», expresó el zurdo.
Por su parte, el diestro expresó la misma idea, aunque con un ángulo de salida diferente de sus palabras: «Todo está en concentrarse y fjar una meta: el resultado llegará si nos concentramos, mostramos confianza y cada cual asume su rol en el terreno».
El elegido mejor deportista masculino del subcontinente en 2025 por la Encuesta de Prensa Latina también consideró el entrenamiento correcto y dinámico, así como aludió a las posibilidades de que los bateadores alcancen buena forma.
En tierras niponas la pelota adquiere matices muy analíticos y el estudio minucioso de cada rival deviene una clave para el desempeño sobre el diamante y la lomita. Sin embargo, los pinareños confesaron que aún no se dedican a ese examen individual, más allá del efectuado por los analistas.
A propósito, Raidel agregó que aún falta conocer las nóminas finales, tanto la propia como las oponentes. «Ni siquiera podemos asegurar si voy a aparecer en la lista porque todo puede pasar y hay que ganarse el puesto», declaró con mucha humildad y respeto por sus compañeros.
Moinelo confesó su felicidad por las proezas en la NPB como el Más Valioso y líder en efectividad de la campaña anterior, junto al dato de poseer el más bajo promedio de carreras limpias de por vida, con al menos 500 entradas trabajadas, por encima incluso del ya mítico Yoshinobu Yamamoto.
Su compañero de provincia pudiera sumar en la próxima contienda 250 juegos salvados en la nación asiática, pues le restan 38 para esa cifra, que le abriría las puertas del Club de los Jugadores Extraordinarios. Sin embargo, contó: «No estoy pensando en los números, solamente en el día a día, trabajar y trabajar».













COMENTAR
Responder comentario