ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La guardarredes consiguió 50 de sus 73 salvadas en los partidos seguidos antes Kazajistán, Egipto y China. Foto: IHF

«Empecé en el balonmano a los 12 años, mientras transitaba por el sexto grado en la primaria Eduardo Chibás de Matanzas. Nunca había practicado deportes, me lo sugerían por mi estatura, pero prefería estudiar.

«Sin embargo, un día fui con el profesor de un Combinado, pues quería salir del aula. A la semana de entrenamiento le expresé mi deseo de ser portera, no me gustaba correr. Tras par de meses, nos presentamos en la captación de la Escuela de Iniciación Deportiva Luis Augusto Turcios Lima y dijeron: “el próximo curso vas a entrar”».

Así, Danielys Herranz Reyes creció con el signo de encontrar oportunidades donde solo aparecen puertas cerradas: les coloca redes, las lleva a la cancha y consagra su vida a defenderlas con atajadas.

Sus comienzos vislumbraron su futuro porque Osvaldo Hernández «el guerrilla», actual segundo al mando en la selección femenina de mayores, resultó su primer entrenador. Entre juveniles, la acogió Octavio Montrana, «uno de los mejores en el país».

Después de contiendas escolares sin mucha suerte en el plano colectivo, alcanzaron excelentes dividendos en la siguiente categoría y en la absoluta, con presencia de miembros del Equipo Cuba. A los 18 se probó en el conjunto nacional, recibió la matrícula y en 2026 ya celebra su noveno aniversario con la bandera en el uniforme.

«Durante el Mundial de 2019, realizado en Japón, no disputé ni un minuto debido a una lesión. Los problemas de rodilla provocaron que no estuviera en varios certámenes hasta dos años más tarde. A partir de mi recuperación, todo ha sido victorias y alegrías».

Un lustro atrás le llegó la propuesta de una escuadra española, pero nunca se completaron los papeles; en 2024 vino otra desde esa nación y también los trámites quedaron detenidos. El pasado calendario le deparó una oferta de Kosovo y una de Italia, «me decanté por la última, una buena liga para debutar de forma profesional».

Su Handball Athletic Club Nuoro, recién ascendido a la máxima división, posee el ambicioso propósito de clasificar a play offs y lo va cumpliendo, ubicado dentro de los ocho de cabecera. Además, accedió a la Copa luego de casi una década y media.

«Dueña de la titularidad, eso favorece mi desarrollo. He tenido partidos incluso de 20 salvadas, enfrento a rivales de nivel continental como el Jomi Salerno y el Handball Erice».

Tras el Mundial de Alemania y Países Bajos, efectuado en noviembre y diciembre, otros planteles se interesaron en la yumurina. Ya decidirá si mantiene o cambia el paradero la venidera campaña, mas en cualquier lugar la acompañará una convicción: «vendrán muchas cosas buenas y en cada club por el que pase quiero dejar mi huella».

A la cita del orbe asistió consciente de su función de segunda guardarredes, detrás de Niurkis Mora, «aunque, sinceramente, esperaba mi oportunidad; por desgracia, surgió a raíz de una razón trágica».

Su compañera de arco, con la cual sostiene excelentes relaciones personales y de trabajo, viajó a la Isla ante la gravedad de la madre, que sufrió una de las arbovirosis tan frecuentes en estos tiempos y, por fortuna, salió adelante. «Me sentí mal por Niurkis, intenté comprenderla: me hallo por primera vez en Europa y si algún día me llamaran para contarme una situación de esa magnitud...

«Me comprometí con ella, asumí la responsabilidad por ambas y me brindó ánimos: “harás lo mismo que habría hecho yo”. Le gusta ayudar a las demás, guiarlas y mi caso no fue la excepción».

A partir del choque final en la fase de grupos, y hasta la conclusión del torneo, le opuso su cuerpo a los disparos contrarios a lo largo de los 60 minutos de cada desafío, sin sentarse un rato en el banco.

«Logré resultados estelares durante la Copa Presidente. Evité 17 goles en el triunfo sobre Kazajistán, 15 en el empate con Egipto, 18 frente a China y diez contra Uruguay. Esas intervenciones y las anotaciones de Lorena Téllez influyeron muchísimo en momentos claves cuando podíamos pensar que todo estaba perdido.

«Me sorprendió terminar cuarta en la lista de atajadas, con 73 y me puse súper feliz, incluso el Nuoro compartió esa alegría. Me pareció increíble, una inspiración para continuar mi crecimiento».

Danielys integró la nómina dorada en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador-2023, «una competencia espectacular, en cuanto a la unidad y capacidad. Hacia Santo Domingo tengo las mismas expectativas; conservamos la base con la mayoría de las jugadoras, pienso que podemos volver a ganar. En el instante y en el rol en que me utilicen, daré lo mejor de mí».

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