Dylan Berdayes se define como un soñador, a quien los sueños se les van cumpliendo, por lo cual se siente muy feliz. Por ejemplo, este 2025 los vive en resultados, y a juzgar por estos, posiblemente sea el mejor ajedrecista de Cuba, actualmente.
Ya mostraba síntomas de calidad hace unos años. En 2022 logró ser segundo del grupo Abierto del torneo Capablanca; en este 2025 fue subcampeón nacional, y logró desquitarse de ese segundo lugar, al ganar este año la lid, que le fue esquiva tres calendarios atrás. Un años antes, integró el equipo olímpico.
Granma conversó con el joven monarca quien, caracterizado por un juego agresivo y por su ambición de victorias, despunta como una de las grandes figuras del ajedrez cubano para los próximos años.
–¿Qué representa y que emociones deja ganar el Capablanca In Memoriam?
–Este es el torneo internacional más fuerte que tenemos en nuestro país. Ganar el grupo abierto me causa gran alegría. Es otro sueño cumplido.
–En 2022 quedó en segundo lugar. ¿Qué cambió?
–Maduré como ajedrecista. Antes quería ganarle a todo el mundo, y a toda costa. Ahora sé cuándo hay que hacer tablas contra un jugador fuerte, y descansar para la próxima partida.
–Ha tenido un 2025 pletórico. ¿A qué se debe?
–No lo siento así. He jugado torneos buenos y malos, pero he ido ganando en experiencia.
–¿Cuales son sus claves?
–Mi confianza en Dios, desde mis primeros resultados en las categorías inferiores.
–¿Esperaba tantos buenos resultados?
–Desde niño he sido un soñador. Salí a jugar como quería, y logré hacer realidad el sueño.
–Fue subcampeón nacional. ¿Qué le faltó para ganar?
–No me tocaba. Ambos estuvimos, pero Elías lo mereció más.
–¿Cómo trabaja en llevar este resultado al plano internacional?
–Con la misma seriedad que llevo en mi vida.
–¿Cuál es su principal objetivo este año en cuanto a torneos y progreso de su carrera?
–Aumentar mi coeficiente de elo y volver a ganar el Circuito Catalán que gané en 2022.






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