Ya están los cuatro semifinalistas de uno de los torneos beisboleros que más cerca están de los barrios: el del Campeonato de Clubes Campeones. Este es un certamen en el cual se defiende la camiseta del municipio.
Uno de los que logró espacio en esa instancia de los cuatro grandes es el monarca defensor, Tiburones de Trinidad, que llegó hasta esta fase, tras dejar en el camino a la representación tunera.
En busca del pase a la defensa de su título, los trinitarios se medirán con los Sultanes de Holguín, luego de vencer en la etapa anterior a los Bravos de Guantánamo.
Dar un favorito en una lid como esta es bien complejo, aun cuando el cartel de los escualos hace que las miradas de los entendidos vayan hacia ellos en pos de un finalista. Trinidad logró la corona de la pasada edición, cuando doblegó, de visitante, en el estadio 16 de abril, a la escuadra matancera de Unión de Reyes. Fue ese el primer título de los del Sur de Sancti Spíritus en estas lides, que hoy celebra su decimonoveno torneo.
Por la otra semifinal, los Lobos de Pinar del Río, ganadores del habanero conjunto Panteras de Arroyo Naranjo, se las verán con los Cocodrilos de Matanzas.
Este es un evento en el que participan los campeones de cada una de las series provinciales, por lo que uno de sus rasgos distintivos es ver los estadios de los municipios abarrotados, apoyando a sus peloteros.
Para el próximo sábado están previstos dobles juegos en cada una de las semifinales que involucran a estos equipos, los que, por cierto, no son nuevos en su aspiración de coronarse. Por ejemplo, Pinar del Río es de ese cuarteto el más laureado, pues ha ganado cuatro diademas y, además, cuenta con dos de plata, aunque no logra el pergamino desde 2005, y su última final fue en 2007, cuando cayó frente a Bayamo. Su rival acumula un título y dos segundos lugares, y su presencia en una discusión del trofeo data de 1997, año en que lo ganó.
Si los holguineros vencen a los actuales campeones, estarían estrenándose en una final, algo que los Tiburones han logrado una vez.
Es verdad que hay muchísimas deficiencias en nuestra pelota, algunas, no pocas, por razones objetivas; y otras, demasiadas, subjetivas. Sin embargo, la recuperación el pasado año de este certamen, que no se celebraba desde 2008, es un gran acierto, un jonrón con las bases llenas.












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Miguel Ángel dijo:
1
18 de febrero de 2025
06:37:39
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