La selección nacional de fútbol intentará hoy dar un paso firme en pos de conservar su permanencia en el nivel a de la Liga de Naciones de la Concacaf, cuando reciba, en la ciudad de Santiago de Cuba, al once de Trinidad y Tobago.
Ambos equipos están ubicados en el grupo b, y tienen serias opciones para evitar el descenso. La tabla de posiciones la encabeza Jamaica (4 unidades), le siguen Nicaragua (4), Honduras (3), Cuba (2), Guyana Francesa (1) y Trinidad y Tobago (1). Los dos primeros avanzan a cuartos de final, el tercero y cuarto mantienen el estatus y los dos últimos países bajan de nivel.
Para Cuba, desde el inicio de esta campaña su aspiración ha sido seguir en el segmento a; sin embargo, la ausencia de una propuesta ofensiva, con la consecuente y ya habitual falta de gol, levanta la incertidumbre de cara a ese objetivo. Es cierto que en dos salidas no se ha perdido, pero nuestra zaga no es infalible.
Por fortuna, Trinidad y Tobago no posee hoy el potencial futbolístico de años atrás. No obstante, es el favorito para sacar los tres puntos del estadio Antonio Maceo.
El conjunto cubano tiene que mostrar una imagen contundente. Si sigue con planteamientos defensivos, es probable que no llegue al triunfo, máximo un empate, situación que le dejaría con ciertas opciones para la fecha final ante los propios trinitarios, en Puerto España, el 14 de octubre.
También hay que esperar por los otros resultados de la llave b, a fin de conocer cómo llegarían las seis selecciones a la última jornada. Hay múltiples variantes, pero Cuba no debe salir a especular ni a entregar los hilos del partido a los trinitarios, sin tener definido un esquema de contragolpe, que no sea un balonazo al más adelantado o que un jugador tenga el balón y no lo distribuya con criterio.
Contar con Karel Espino en forma puede ayudar a más dominio de la zona medular, pero él debe recibir el apoyo de hombres como Dayron Reyes, llamado a aportar más en la creación.
Los Leones del Caribe necesitan mentalizar que se trata de un partido de vida o muerte, y ha de disputarse con plena concentración. El triunfo parece lejano, pero es posible.












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