Parecía imposible superar a Alemania en su casa, con el apoyo de más de 40 000 aficionados en el estadio de la ciudad de Stuttgart, pero España mostró que tiene recursos para ganar. La cabeza de Mikel Merino (119´), casi en el último suspiro de los tiempos extra, fue suficiente, y se convirtió en el primer semifinalista en la Euro-2024.
Fue un partido memorable, en el que Alemania no regaló el balón ni permitió en su feudo el baile español de las cuatro salidas anteriores.
Los teutones introdujeron par de cambios, a fin de cortar la generación de juego de sus rivales, lo que les resultó en los primeros 45 minutos. Fue un duelo de momentos, para una y otra escuadra, pero siempre dio la sensación de que Alemania tenía para más. Sin embargo, Rodri estuvo imperial en el centro del campo, demostrando ser el volante de recuperación número uno a nivel mundial.
Dani Olmo entró de cambio en el minuto ocho, por Pedri, lesionado tras dura falta de Toni Kroos, y se vistió de largo en el encuentro. Primero, con su gol al 51, tras asistencia de Lamine Yamal, quien sigue rompiendo moldes en la Eurocopa. Después agarró el balón para guiarlo hasta la cabeza de Merino.
El gol alemán de Florian Wirtz (89´) fue el impulso para tirar contra las cuerdas a la Furia Roja. Los germanos aplicaron su estilo vertical. Con velocidad y garra llegaron en bloque al área de Unai Simón, referente con par de oportunas atajadas.
Pero los ibéricos, como los buenos boxeadores, se defendieron con todo y conectaron el golpe de gracia. Así va España, con la frente despejada y eufórica, a la siguiente fase.
FRANCIA SONRÍE DESDE LA TANDA DE PENALES
Por debajo de las expectativas se quedó el duelo entre Francia y Portugal, definido a favor de los galos en la tanda de penales (5-3), tras no gritarse gol en más de 120 minutos.
O se despedía de la Euro Cristiano Ronaldo o lo hacía Kylian Mbappé, y al luso le tocó la mala suerte, pues desperdició ocasiones de anotar que cuatro años atrás no fallaba. Su romance con el gol al más alto nivel se ha enfriado.
Mbappé tampoco anda fino. Tiene potencia, pero le falta asociación. Para colmo de males, recibió un balonazo en la cabeza que lo obligó a salir de la cancha.
Los dos equipos se aproximaron y pudieron inaugurar la pizarra, pero sus mirillas no están calibradas. Merecieron mejor suerte los portugueses, pero los franceses se aprendieron al dedillo el libreto defensivo y un centro del campo que dispone de Kanté, Camavinga y Tchouameni es bien difícil de doblegar.
Boleto a semifinales para los galos, instancia en la que se cruzarán con los españoles, quienes son los máximos favoritos para ganar la Eurocopa.

















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