Otra vez Las Tunas está de regreso a la cima, tras vencer a Sancti Spíritus, en reñido duelo. Cuatro incogibles, tres de ellos después de dos outs, en los que se cuentan el cuadrangular de Varona y el triple de Fernández, pusieron delante a los del Yayabo en la séptima, escena que abrieron con tres debajo en el marcador.
Pero en la parte alta del acto ocho, cinco indiscutibles seguidos, el último de Yunieski Larduet, quien empujó la decisiva, llevaron a los Leñadores a su triunfo 27, faltándole cinco choques por jugar. Con la victoria, ascendieron, por average (692 por 682) a la cumbre de la temporada, pues su éxito se combinó con el revés pinareños frente a los avileños. Por cierto, los Leñadores tuneros son los de mejor balance en las últimas diez jornadas, al triunfar en nueve de ellas.
Los de Vueltabajo se encontraron con el as de la lomita de los Tigres. Dachel Duquesne no pudo sacar out en el noveno, luego de aceptar inatrapable y doblete, pero en ocho completas, aun cuando fue castigado con 11 cohetes, ponchó a cinco y regaló un boleto. Él es ahora el único con siete juegos ganados.
Como la caballería granmense salió victoriosa en los potreros de Cienfuegos, con Guillermo Avilés encendido (ayer llegó a mil jits, con dos imparables), al conectar tres indiscutibles, con igual registros impulsados, tanto Tigres como Alazanes se mantienen en la tercera plaza, de la que se desprendió Camagüey, noqueado por Artemisa.
En el Latinoamericano, Holguín sigue con los bates congelados. El martes se fue sin jits y sin anotar, ante Pavel Hernández, y ayer tampoco pisó home.
José Ernesto Pérez dejó a los Cachorros en un imparable en siete innings; su relevo, Frank Herrera, mantuvo la fortaleza azul infranqueable, aunque aceptó tres disparos en dos completos.
Continúan cerrando el acceso a la zona de play off Artemisa y Santiago, elencos ganadores ayer, por lo que echaron dos pasos hacia atrás al que más empuja la puerta del salón de lujo: Matanzas, precisamente derrotado por las Avispas.
Aunque se trató de un juego entre ocupantes de la zona baja de la tabla de posiciones, con dos equipos que pierden más de los que ganan, el desafío Guantánamo-Mayabeque pasó por un único y decisivo momento de rebelión.
Los guantanameros llegaron al cuarto sin batearle jit a Albert Valladares. Sin embargo, en esa entrada hicieron trizas al mejor pitcher de la pasada semana, según la votación de la prensa, la comisión nacional y los aficionados.
Soportó seis de los siete imparables que pegaron los del Guaso en ese episodio, de ellos cinco extrabases de manera consecutiva, incluyendo tres jonrones en línea, con lo cual anotaron sus cinco carreras. Fue el único momento grande de los Indios, porque después solo dieron un imparable: doble de Robert Luis Delgado en el octavo.







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