Ya los I Juegos del Futuro son historia, pero a la vez punto de partida. La cita de la ciudad rusa de Kazán, que en una sugerente propuesta de vincular lo físico con lo digital, se clausuró el pasado domingo, es una permanente convocatoria a la creatividad en el escenario deportivo-competitivo.
Bajo el novedoso concepto de figital, en Kazán, con un desborde impresionante de tecnología y de mirada futurista, el baloncesto o el fútbol, por ejemplo, alcanzaron una nueva dimensión. Hubo equipos que les fue mejor en la computadora, y la ventaja que sacaron en ella no pudo ser borrada en la cancha.
Pero no hay duda de que las escuadras que mejor combinaron los saberes digitales y los de la actividad física sacaron mejor provecho. Un ejemplo de ello fue la representación vietnamita en el deporte de las canastas.
Convocados por la tecnología, vimos la lid de just dance, acogida con júbilo juvenil, por su siempre sugerente invitación al baile. Tal parecía que el competidor no estaba solo reproduciendo los movimientos danzarios de la imagen de las pantallas. En una suerte de competencia colectiva, quienes presenciaron en vivo la competición, también trataron de obtener sus puntos canción a canción.
El conocimiento, que presidió el estreno de esta sugerente emulación pacífica en la urbe rusa, se engrandeció con quienes se enfrentaron a resolver problemas complejos con las herramientas informáticas.
Fue un suceso mundial, no solo por acoger a participantes de 107 naciones, sino también porque Rusia volvió a desempeñar un rol decisivo en el universo del deporte, como siempre ha sido.
El gigante eslavo, además, mandó un mensaje al mundo. Los I Juegos del Futuro tuvieron, en la manera de compartir entre diferentes nacionalidades, un inconfundible llamado a la paz. La tranquilidad, la hermandad y cómo los propios participantes que aspiraban al triunfo se ayudaron, los uno a los otros, ante la novísima forma de competir, fue la más clara señal de que en ese gran país, la fraternidad entre los pueblos tiene hogar.
Para Cuba, más allá de un resultado determinado, con el baloncesto como el que más lejos llegó en el organigrama, estar presente es la premisa de no alejarse jamás de estas competencias, cuyos Juegos, ya se anunció, tendrán una frecuencia anual. Prendió tanto la idea, que ya hay tres aspirantes a ser sede de la segunda edición, la cual se conocerá en el próximo mes de junio.
Justo en ese sexto mes del año, y a uno de los Juegos Olímpicos de París, de acuerdo con un reporte de Jit, allí mismo, en Kazán, se celebrarán los Juegos del grupo Brics. En ellos, además de los pabellones que integran esa organización de las economías emergentes, asistirán otras adicionales, entre las que estará Cuba.
La capital de la República de Tartaristán volverá a ser noticia.






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