El levantamiento de pesas cubano, poco a poco, ha recuperado cierto protagonismo en la arena internacional. Los dos últimos años, y el recién finalizado Campeonato Panamericano, en Venezuela, evidencian que se transita por un buen camino.
Con solo tres representantes, la Mayor de las Antillas obtuvo un botín de dos medallas de plata y otra de bronce, en una lid en la que concursaron varios medallistas mundiales, por lo que el nivel del evento se puede calificar de fuerte.
Por supuesto, se puede aspirar a más, pero hablamos de un deporte que ha crecido mucho en nivel cualitativo en el continente americano.
Esta es una disciplina que, en lides multideportivas, reparte un gran número de medallas, y de tener una actuación sobresaliente, las delegaciones alcanzan mejores ubicaciones en los medalleros, por ejemplo, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos u Olímpicos.
Los Juegos bajo los cinco aros son un escalafón superior y, para aspirar a un podio, se necesita de un «extraclase» que hoy no existe en la preselección nacional. Por el momento, el enfoque debe girar en torno a llevar a dos competidores a París-2024.
Arley Calderón (61 kilogramos) y Olfides Sáez (89) son los que más cerca están de materializar ese objetivo. El próximo Campeonato Mundial de Phuket, Tailandia (del 31 de marzo al 11 de abril), es la última ventana para acumular puntos rumbo a la cita parisina.
El pinareño Calderón es quien más cerca anda de asegurar ese propósito. No obstante, él y Olfides están obligados a rendir una actuación formidable en la lid del orbe.

















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