El domingo, los trabajadores de mantenimiento del estadio tunero Julio Antonio Mella, lograron sacarle out al estado en que la lluvia dejó el terreno de la casa de la pelota en el Balcón del Oriente. Pero la comisión nacional y las direcciones de los equipos, en aras de la salud de los peloteros y de un mejor espectáculo, decidieron —acertadamente— pasar para hoy el segundo partido de la gran final por el título cubano de beisbol entre los Leñadores y los Leones de Industriales.
Pero para que hoy, desde las seis de la tarde tengamos pelota, esos hombres a cargo del escenario de juego, tuvieron que bregar en medio del lodazal en que se convirtió la grama del Mella y, además, ante la amenaza de más lluvia que se cierne, todavía este lunes, sobre esa provincia.
El lente de nuestro fotorreportero Ricardo López Hevia da cuenta de cómo quedó y de la intensa faena por recuperar la escena, en la que los actores vienen a recibir el respeto de los que saben amar a un deporte que nos corre por las venas de nuestra nacionalidad.
En unas horas tendremos ese segundo partido, en el que los azules, después de caer el sábado por 7-2, tendrá que salir a todo o nada, porque dos derrotas los obligaría a ganar cuatro de cinco juegos para recuperar la corona que alcanzó en el ya lejano 2010.










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