ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Foto: Infobae.com

Pocas veces la actuación del boxeo cubano en eventos internacionales generó opiniones tan divididas como las que se produjeron tras la disputa del Campeonato Mundial de Boxeo de Taskent, en el cual la escuadra nacional se ubicó en el cuarto sitio, con un metal de oro, tres de plata y un par de bronces. Para muchos entendidos en el deporte de los puños, lo conseguido fue un retroceso; para otros la situación no es tan mala.

Una realidad es cierta, Cuba sigue en la élite del boxeo que organiza la IBA. Junto a Uzbekistán y Kazajstán, son las tres naciones que han cobrado el máximo protagonismo en las últimas lides olímpicas y mundiales. Cuando la punta no es de uno de ellos, ha sido del otro. El hecho de que no se retuviera el primer lugar por equipos alcanzado en Belgrado-2021, no es sinónimo de decadencia. En el deporte ninguna escuadra se mantiene invicta todo el tiempo, mucho menos cuando hay rivales de similar nivel.

Ahora a los Domadores les tocó «bailar con la más fea» entre el trío de selecciones que son potencia en el boxeo. En Belgrado, Uzbekistán –monarca hace tres días, con 5-2-2– terminó en el décimo puesto, con apenas una plata y una de bronce, y en los más recientes Juegos Olímpicos concluyeron octavos, gracias a una solitaria faja dorada. Los kazajos, en Tokio 2020 se posicionaron en el peldaño 14, con solo dos bronces, y en estos momentos son los subcampeones mundiales (4–1–0).

Como se aprecia, los máximos rivales de Cuba han ido más abajo en los últimos dos años y supieron levantarse. Esa tiene que ser la filosofía que le toca aplicar al conjunto caribeño, cuando en 2023 restan los Centroamericanos y del Caribe y los Panamericanos, torneos boxísticos de menor calidad, pero que importan a Cuba en sus objetivos de ocupar los primeros puestos por naciones en esos juegos.

Siete jóvenes cubanos asumieron su primer Mundial y cuatro de ellos sumaron medallas. Todos enseñaron condiciones para establecerse a mediano plazo. Cuando fueron superados, derrocharon coraje, boxeando a la heroica. Si mantienen la disciplina y sus objetivos, llegarán a planos estelares.

El problema se produjo en los cuartos de final, derrotados cuatro de los cinco púgiles de mayor experiencia. Ni el más pesimista pudo dibujar semejante escenario. A Lázaro Álvarez, Roniel Iglesias, Arlen López y Julio César La Cruz les toca sacar sus cuentas. Deben apelar cada uno a su orgullo, en busca de la ambición para volver a reinar.

La tarea para el colectivo de entrenadores es motivar a estos veteranos y generarles en sus divisiones rivales de calidad. Si son capaces de vencer esos obstáculos, tendrán oportunidades para aumentar su excelso palmarés.

De una forma u otra, el boxeo cubano no se puede dormir en los laureles. Ganen o pierdan, su siguiente objetivo es apuntar a lo más alto. Así de grande es la exigencia y presión con este deporte. Ello genera cansancio y tensión, por lo que siempre hay que buscar fórmulas para reinventarse. De Taskent se regresó con alegrías y decepciones, el enfoque ha de estar en mantenerse en la élite.

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Miguel Ángel dijo:

1

18 de mayo de 2023

15:15:45


Plenamente de acuerdo. Soy de los que piensa que fue una debacle. Pero también que pueden levantarse y alcanzar su máximo nivel.

Domingo dijo:

2

18 de mayo de 2023

17:33:23


El boxeo cubano está en auge en el boxeo profesional del primer nivel.