Ding Liren se convirtió este domingo en el decimoséptimo campeón mundial de la historia del ajedrez, después de un impresionante cierre en el match por la corona celebrado en Astaná, capital de Kazajistán.
Cuando apenas restaban tres partidas clásicas para el cierre del duelo ante el ruso Ian Nepomniachtchi, el chino logró una remontada que le permitió adueñarse de una corona que desde 2013 pertenecía al noruego Magnus Carlsen, reportó Jit.
Los 14 duelos clásicos programados culminaron con empate a siete puntos. La ruleta de los desempates rápidos se realizó ayer y volvió a prevalecer la paridad en las tres primeras partidas de 25 minutos.
Nepo contaba con la ventaja de las piezas blancas en el cuarto juego y eligió la Apertura Ruy López, quizás pensando «moverse» por terrenos bien conocidos, pero erró el cálculo, explica la nota.
Por su parte, Liren se lanzó a buscar complicaciones en una posición nada clara: peones pasados en el flanco dama, líneas abiertas sobre los reyes para provocar emboscadas.
A la altura de la jugada 68 se definió la batalla para decretar el 2,5-1,5 a favor del asiático, quien desde 2015 posee el mayor acumulado Elo registrado para un jugador de su país.
El ahora monarca chino ha sido tres veces campeón de su país y ganador de premios en torneos del orbe por edades; además, es el jugador más consistente de los últimos tiempos, lo que se ratifica después de su desempeño hasta este domingo, según precisa Jit.






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