
Ser entrenador deportivo es una tarea compleja, pues siempre se estará bajo el foco de las críticas. De nada sirve comandar a un grupo de jugadores hacia la conquista de títulos si en el futuro no se mantienen los buenos resultados.
Sentarse en el banquillo del equipo de fútsal de La Habana es todo un reto, atendiendo a que se trata de la escuadra más exitosa de ese deporte en Cuba (ocho títulos). Sin embargo, Freddy Herrera aceptó el reto, con un solo objetivo: recuperar el título nacional perdido cuatro años atrás.
Como siempre ha ocurrido, en la escuadra capitalina no faltaron futbolistas con talento para alcanzar la corona de 2022, pero la mano de Herrera era necesaria si se pretendía mantener la unidad y que la confianza no le pasara factura a un plantel que tiene su mayor virtud en conservar un alto nivel de juego con las figuras de la banca.
«Hemos salido campeones, pero el trabajo ha sido bien difícil. Por primera vez tenemos un calendario extenso y con un buen número de partidos (20). Si triunfamos fue porque se hizo énfasis en lograr la cohesión del equipo. Ante las lesiones y salida de jugadores encontramos la fórmula para seguir enfocados».
«De cara al futuro nos quedan muchas cosas por mejorar. Antes los futbolistas eran más técnicos, eso se ha perdido. El cuerpo de entrenadores ha trabajado de manera individual con cada figura para solucionar ese aspecto».
Herrera, un exjugador de selecciones nacionales, comentó a este diario que La Habana tiene condiciones para seguir reinando en el fútsal por la masividad de este deporte en la capital cubana, donde se celebran durante todo el año distintos torneos y copas, que abarcan desde la primera categoría hasta la sub-15.
En ese sentido el estratega sostiene que sus discípulos cumplen bien las indicaciones tácticas por la gran cantidad de eventos que hay en la ciudad, facilitando el trabajo colectivo.
«Este es mi primer año y yo vengo por un proyecto de cuatro. Iniciamos bien y queremos mantener un nivel de éxitos, por eso hay que trabajar todos los días y superarse. Me siento contento con los muchachos que tengo, esa es la mayor motivación para trabajar».
A diferencia de épocas pasadas donde La Habana paseaba sin gran sobresalto en lides nacionales, Herrera indicó que se ha visto cómo varias provincias avanzan en la práctica de fútsal y ello incidirá en que Cuba pueda volver a mostrar equipos internacionales competitivos.
«Ya no es La Habana, Pinar del Río y algún jugador de otra parte del país. Hoy vemos la masividad del fútsal en Granma, Santiago de Cuba, Cienfuegos y Ciego de Ávila por mencionar tres o cuatro provincias. El trabajo se está realizando y ya va dando sus frutos. Hay que pensar en el fútsal cubano, porque ha dado alegrías a la afición».







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