Son pocos los cubanos que no se han topado, en algún punto de las urbes del país, con un juego de cuatro esquinas. Así, o pelota a la mano –sin guantes, bates o fastuosos estadios–, conocemos a lo que hoy es el Beisbol5, en el que Cuba acaba de titularse campeón el pasado sábado, en la primera edición de la Copa del Mundo.
En ese pionero certamen, la Mayor de las Antillas alcanzó un rendimiento competitivo tan alto que, además de no caer en ninguno de los partidos (cada uno de ellos contiene tres juegos al mejor de dos), en nueve de las 16 mangas puso en la pizarra diez o más carreras, y propinó siete KO.
Como si fuera poco, en esos 16 juegos celebrados, la máxima cantidad de registros tolerados fue de tres, y eso solo ocurrió en igual número de choques.
Esta es una modalidad, bajo la égida de la Confederación Mundial de Beisbol y Softbol (WBSC, por su sigla en inglés), a la cual se le ven ya aires olímpicos, por su dinamismo, su pequeña área competitiva –un cuadrado de 18 metros– y por el matiz de su composición, mixta y con un pequeño número de competidores: ocho en total y cinco en el terreno.
Pero es también una contribución de Cuba a los proyectos de expansión de la WBSC, cada vez más materializados, expresados hoy en más de 200 naciones afiliadas a su organización.
De acuerdo con la WBSC, «la nueva disciplina de cinco contra cinco se basó en las “cuatro esquinas”, juego que nació en las calles de Cuba» .
El proyecto del Beisbol5 fue presentado en 2017, por la entidad beisbolera del planeta; luego, en el verano de ese propio año, junto a la Federación Francesa de Beisbol y Softbol, lo llevaron hasta los Juegos de la Amistad en Bujumbura, Burundi, y no tardaron los reconocimientos. El primero fue su nominación para el Premio Peace and Sport, en la categoría Sport Made Simple.
Al respecto, Riccardo Fraccari, presidente de la WBSC, dijo: «Nos hemos centrado, específicamente, en crear una disciplina nueva y fresca, que sirva como una herramienta de fácil acceso, que brinde beneficios de desarrollo social y deportivo similares, pero con una versión más pequeña y simple del juego» .
A esa idea correspondió Cuba, al entrar en la historia como el primer campeón mundial de esta novedosa manifestación deportiva, justamente, haciendo del simple juego propuesto un entramado cultural que la hizo invencible.
En la noche sabatina del 12 de noviembre, cuando cayó el último out del rival, Japón, un torrente de emociones recorrió las páginas de nuestras vidas. A los niños cubanos, y a los que ya no lo son, pero que, irremediablemente, agarramos la pelota y la bateamos en el cuatro esquinas de la cuadra, el equipo que se tituló en México, sede de la lid, nos puso a todos y a Cuba toda una medalla de oro.






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LAZARO dijo:
1
13 de noviembre de 2022
09:29:09
Maikol dijo:
2
13 de noviembre de 2022
19:19:26
Mildrey dijo:
3
14 de noviembre de 2022
08:30:15
Sergio Enrique faxas dijo:
4
14 de noviembre de 2022
13:02:47
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