Diana Taurasi, del equipo Phoenix Mercury, en la wnba (Liga Nacional Femenina de Baloncesto de Estados Unidos), ha denunciado –una vez más– cómo la industria del deporte en esa nación discrimina a las mujeres, aun cuando poseen, como ella, tres títulos en el máximo evento de casa y haber sido en cinco ocasiones, campeona olímpica.
«Puedo aprender a ser una mascota», afirmó con sarcasmo e inconformidad la baloncestista, al criticar la brecha existente entre el salario de 625 000 dólares que gana Rocky –el león que anima los partidos de la NBA (liga masculina)–, el triple de lo que recibe ella por una temporada. El pago a una jugadora medio en la WNBA no pasa de los 100 000 dólares en la campaña, inferior muchas veces al de los hombres, quienes reciben cifras millonarias.
Según el Instituto de Investigación sobre el Empleo en Estados Unidos, «los salarios de las mujeres, en cualquier actividad, siguen siendo bajos, y en agosto de este año obtuvieron 73 centavos en comparación con cada dólar que ganaron los hombres», explica la fuente. No digo yo si Taurasi y sus compañeras, que compartieron su tuit de protesta, se sienten humilladas por Rocky.






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zuren dijo:
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10 de octubre de 2022
02:37:43
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