La selección nacional masculina de voleibol perfila detalles de cara al Campeonato Mundial, en Eslovenia, hacia donde partirá el próximo lunes.
Nicolás Vives, director técnico, declaró a Granma, que acentúan la restauración física de los hombres e insisten en algunos aspectos del juego de conjunto porque, una vez en la competencia, habrá poco tiempo para ir al gimnasio a entrenar. El clásico se disputará entre 24 equipos desde el 26 de este mes, y tendrá otra sede en Polonia, país con los títulos del orbe en 2014 y 2018.
Vives sabe que Francia, ganador en Tokio-2020 y en la Liga de las Naciones-2022, será la escuadra para derrotar, pues luchará por destronar a los polacos a fin de mostrar en los Juegos Olímpicos de París-2024 –con un tercer título en el universo del voleibol– una cara feliz.
Los antillanos abren el calendario de la justa el 26, ante Brasil, y conocen lo difícil del partido, máxime cuando la Federación Internacional de Voleibol elogia, en su página oficial, entre los cinco mejores jugadores que participarán en el evento, al opuesto de 35 años Wallace de Souza, campeón en Río de Janeiro-2016, secundado por el novato en esa posición Darlan Souza (20 años), de buena actuación en la Liga de las Naciones, y el experimentado pasador Bruno Rezende.
«No nos preocupa debutar frente a los brasileños, nos preparamos para ir, paso a paso, contra ellos, Japón y Catar. En el equipo solo Roamy Alonso está bajo tratamiento médico por molestia en una rodilla. Todavía no hemos decidido quiénes integrarán la nómina; si Alonso mejora, lo llevaremos. Robertlandy Simón ya está bien de la mano lesionada, listo para defender su posición», concluyó Vives.
Ante una supuesta ausencia de Alonso, el cuadro tiene otras opciones para jugar –junto a Simón– como centrales, con Liván Osoria, Javier Concepción, o volver a utilizar a Michael «El Ruso» Sánchez en esa plaza, como ocurrió en la reciente Copa Panamericana.






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