Yasnay Rivero no ha sido tomado en cuenta para las últimas convocatorias de la selección cubana de fútbol. Sin embargo, el futbolista artemiseño sigue concentrado en hacer su trabajo con los Gladiadores en el Torneo Apertura de Fútbol.
«Yo salgo a jugar porque me gusta lo que hago, no me dejo llevar por el hecho de no ser llamado al equipo Cuba. Eso no depende de mí, a lo mejor un día me llaman. Por ahora, la idea consiste en hacer las cosas bien con Artemisa».
Este jugador, de 30 años de edad, oriundo de Guanajay, vive el momento más grande de su carrera futbolística, al marchar –con 12 goles– como líder del certamen, contribuyendo significativamente a que su equipo clasifique a la final de la lid contra Santiago de Cuba.
No impresiona por su físico, pero tiene buena movilidad para ubicarse en la mejor posición de cara a la puerta contraria. Con su amplia experiencia en lides nacionales, es uno de los pocos futbolistas que puede servir de referente a las jóvenes figuras que comparten cancha con él representando a Artemisa.
Sus inicios en estos torneos no estuvieron en la zona de ataque, de ahí que no tenga un amplio número de goles. Inició de lateral derecho, pero ante su facilidad para «pisar» el área pequeña, la dirección técnica lo ubicó en la punta. «Mi puesto es de lateral, pero con el entrenador Reinaldo Torres pasé a la posición de volante primero, y ahora estoy de delantero».
Confesó que no esperaban ubicarse en el primer puesto de la zona Occidental, pero sí tenían el objetivo de estar en la zona de los cuatro mejores que da acceso automático al Torneo Clausura.
«Cada jugador puso su granito para que Artemisa hoy sea líder en el Occidente. Este es un grupo donde hay muchos jóvenes que tienen deseos de lograr grandes resultados, estamos unidos, esa es nuestra fortaleza. Jugar tres años en la Liga de Antigua y Barbuda me permitió conocer otro tipo de fútbol, adaptar mi cuerpo a exigencias mayores, a ver el desempeño de otros jugadores, y a encarar de manera diferente los partidos».
«Ahora me toca a mí transmitir esas vivencias. Busco que los jóvenes no se presionen cuando las cosas no salen en la cancha como desean», sentenció, y, sobre si podrán conquistar el Torneo Apertura, Rivero sonrió y evitó dar un pronóstico, pues conoce que va contra un rival que conoce lo que es ganar títulos en Cuba. Tal vez desee que sus goles, en la gran final, hablen por él y marquen el camino para que surja un nuevo campeón en el fútbol cubano.






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