Euforia, dudas y pasión despertaron en la afición cubana el inicio de la eliminatoria mundialista por parte de la selección nacional de fútbol. El más universal de los deportes, ese que tanto gusta en nuestro país, ha generado innumerables opiniones en los últimos días sobre las opciones del equipo que comanda Pablo Elier Sánchez, para intentar una soñada clasificación a la Copa del Mundo Catar-2022.
El fútbol cubano, lamentablemente, por un cúmulo de factores objetivos y subjetivos, ha retrocedido en el área de la Concacaf en los últimos 15 años. Sin embargo, las pautas tienen que planificarse a largo plazo, por parte de la Comisión Nacional y la Asociación de Fútbol de Cuba para revertir ese estancamiento futbolístico que hoy se observa en todas las categorías.
La escuadra nacional ha recibido una ligera transformación con la adición de jugadores que participan en ligas extranjeras. Este factor le imprimió al combinado cubano la posibilidad de mostrar un fútbol diferente.
El nombramiento de Pablo Elier Sánchez como director técnico ha sido una apuesta oportuna y acertada para impregnar un juego más dinámico y cohesionado al plantel. Estas cuestiones se potenciarán con la incursión de Cuba en las fechas de partidos amistosos internacionales que organiza la FIFA. Si no jugamos no se verá el avance, aunque tengamos un equipo con hombres provenientes de clubes internacionales.
A nuestro equipo le faltan horas de estar juntos sobre la cancha para lograr el necesario juego colectivo. No obstante, los futbolistas han dado muestras de amor y sacrificio por la camiseta nacional, aunque continuar en el camino a Catar no parece ser posible.
Esta realidad frente a Guatemala y Curazao son los primeros pasos para regalar un mejor espectáculo en un par de años, si se hacen las cosas con voluntad y conciencia para crecer.
Mientras esto ocurre con el conjunto absoluto, en la base, donde hoy juegan los futuros Luis Javier Paradela, Onel Hernández y Aricheell Hernández, se hace necesario el acompañamiento en los torneos regionales para no perder el talento y las ganas de jugar al fútbol de esos niños y adolescentes.
En el camino que está delante de nosotros no puede existir temor ni se deben poner obstáculos a una masividad futbolística que es real. Cuba, si se lo propone, conseguirá gritar gol.






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Carlos Tasset Zorzano dijo:
1
26 de marzo de 2021
09:54:37
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