ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los miembros de la escuadra cubana protagonizan buenos combates en su preparación para el torneo preolímpico. Foto: Ismael Batista Ramírez

La segunda parada del tope de confrontación que sostuvieron esta semana en La Habana los miembros de la preselección nacional de boxeo, junto a varios invitados, cumplió con los objetivos que trazó el colectivo de entrenadores.

Dicha confrontación sirvió para ir despejando el camino sobre los ocho protagonistas que asistirán al torneo preolímpico de las Américas en 2021. Además, les permitió a los pugilistas desarrollar tres combates en igual número de días, un aspecto necesario en medio de un año donde apenas han existido eventos internacionales a causa de los estragos de la COVID-19.

Desde el punto de vista colectivo, los entrenadores se deben sentir satisfechos con la exhibición en la mayoría de los duelos. Sorpresas casi no hubo, salvo el triunfo de Carlos Castillo ante Erislandy Savón en +91 kilogramos. Sin embargo, la fuerte rivalidad que ha surgido en varias categorías divisionales sigue en aumento, situación que le confiere mayor vitalidad al boxeo cubano.

Varias de las principales figuras de la preselección han manifestado lo positivo que constituye la existencia de adversarios nacionales que les ofrezcan fuerte resistencia. Porque eso los obliga a no descuidar las jornadas de entrenamiento. En este mismo sentido, la máxima dirección técnica ha declarado que los ocho protagonistas serán quienes se encuentren en mejor forma deportiva.

Las segundas figuras en cada peso saben que tienen una oportunidad de oro para hacer el grado al preolímpico y no están dispuestos a renunciar a la posibilidad de clasificar a unos Juegos bajo los cinco aros. Se espera que en los próximos meses esta porfía, sobre todo en 52, 57, 69 y 75 kilogramos se mantenga bien reñida, hasta el momento en que el cuerpo técnico realice el corte definitivo.

El hecho de que Yosbany Veitía ante Damián Arce (52), Lázaro Álvarez frente a Osvel Caballero (57) y Roniel Iglesias contra Kevin Brown (69) protagonicen electrizantes combates, les ayuda en la obtención de una forma deportiva que puede ser efectiva para alcanzar un resultado positivo en Tokio.

Los cambios de divisiones para Arlen López y Julio César La Cruz, hacia 81 y 91 kg, en ese orden, son una apuesta acertada. Ambos no presentan dificultad en su peso y tienen todas las facultades para reinar en sus nuevas categorías. Arlen se muestra potente con sus swines y rectos, mientras Julio César conserva sus habilidades para marcar golpes certeros al adversario y esquivar con éxito la ofensiva del contrincante.

Párrafo aparte para un grupo de boxeadores de las filas juveniles, quienes por primera vez cruzaron guantes con medallistas olímpicos y mundiales. Con frescura e ímpetu, ellos regalaron gran resistencia a experimentados rivales. El propio Rolando Acebal, jefe técnico de la escuadra nacional, sostuvo que el próximo año ese destacamento se incorporará a la Escuela Nacional de Boxeo, y ponderó las buenas condiciones que poseen para continuar desarrollando sus habilidades boxísticas a mediano plazo.

El guantanamero Rolando Martínez (52) y el santiaguero Fernando Arzola (+91), a pesar de perder en todos sus combates, no regalaron nada sobre el ring y enseñaron sus buenas condiciones para tener un futuro alentador.

A pesar de la poca actividad boxística a nivel internacional, este deporte en Cuba no ha bajado la guardia en su preparación, y tiene un enfoque ambicioso para brillar en los Juegos Olímpicos de Tokio.

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