El integrante de la selección nacional de hockey sobre césped, Darián Valero Camejo, pone todo su empeño en la preparación física, tras interrumpir por varios meses su práctica deportiva, debido al aislamiento social por la covid-19. En su natal Camagüey, cada día de confinamiento lo ha dedicado al entrenamiento y a las rutinas que tributan al desarrollo técnico-táctico.
Para quien recuerda emocionado sus inicios en la disciplina, cuando estudiaba en sexto grado, estos días de necesario distanciamiento no lo apartan de sus objetivos y sueños: seguir aportando su granito de arena a la provincia y al equipo Cuba, meta que precisa del ejercicio diario.
«Hay que sobreponerse a las dificultades y dar el extra. El deportista debe estar siempre preocupado por su físico, no te puedes sentar a esperar, porque nada cae del cielo; lo que no se entrena, luego no sale en el juego. El esfuerzo es la antesala de los éxitos», declaró a Granma, vía internet, el experimentado jugador.
Poseedor de una sólida carrera, Darián fue seleccionado, por dos años consecutivos, como el mejor atleta de deportes colectivos en la tierra de los tinajones, y resultó el jugador más destacado a nivel nacional en 2019. Cuenta en su hoja de ruta con la participación en todas las justas nacionales y foráneas desde 2009 hasta la fecha. Es doble campeón Centroamericano y del Caribe, en Veracruz-2014 y en Barranquilla-2018.
Valero solo piensa en volver, una vez que sea posible, a la cancha sintética de Santiago de las Vegas, en La Habana. Desea entrenar con sus compañeros y emprender el camino hacia nuevos eventos, con la mira en una medalla panamericana y, quién sabe, llegar a participar en unos Juegos Olímpicos. Mientras, desde el reparto Lenin de su terruño camagüeyano, aleja el mayor de los inconvenientes para un deportista: la inactividad.






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