¿Habría pensado Mike Tyson en los sin casa, deambulantes y drogadictos estadounidenses cuando reinaba en los pesos completos del boxeo profesional?
No lo creo, su comportamiento disoluto le ocupaba mucho tiempo. Fue el titular del orbe más joven de la historia, a los 20 años, pero descarriló su vida, agitada entre escándalos públicos, denuncias por violencia doméstica, divorcios que le costaron millones, consumo de drogas, y sentencia de cárcel por violación de una modelo de 18 abriles, entre otras pifias.
Tiene un dossier cargadito de errores, ajeno al ejemplo que se espera de una estrella deportiva; tránsito que incluyó la dilapidación de una fortuna calculada en 300 millones de dólares, que le obligó a declararse arruinado en 2003.
Hace algunos días, a sus 53 años, el otrora Iron Mike mostró en las redes sociales un video de su vuelta a los entrenamientos, tras haber rebajado 45 kg de peso, gracias a un tratamiento con células madres, valorado entre 5 000 y 25 000 euros, disponible para él gracias a sus ganancias como productor de marihuana.
Ahora Tyson propone protagonizar una pelea de exhibición, y dice que el dinero recaudado lo destinará a los desvalidos, vagabundos y drogadictos de su país (¿le alcanzará para tanta gente?), aunque aclaró que su esposa, como asesora, sí cobrará sus intereses por el combate, para el que todavía no han escogido a un rival boxístico o algún contrincante proveniente de las artes marciales.
El expúgil vive hoy de un rancho donde cultiva marihuana, aunque prefiere decir cannabis, término más agradable para expender el «producto» que, según informes oficiales, en Estados Unidos la venta en el mercado, sobre todo entre adolescentes, alcanzará los 22 000 millones de dólares este año, en comparación con los 4 600 de 2014. Varios estados de la Unión han legalizado el consumo de la yerba, que en Washington están autorizados a fumarla y cultivarla personas mayores de 21 años, con «propósito medicinal, no recreativo», según las leyes burladas del país.
Tyson explota la sensiblería para promover el ansiado pleito hablando de su vergonzoso pasado, una vez recuperado de la artrosis y una presión arterial alta.
Como show, a costa de la supuesta ayuda a los desvalidos, ya protagonizó una riña en un programa de lucha libre, contra uno de los aspirantes a rival en la velada que han señalado para el 11 de julio.
Aunque todavía no aparece la firma del contrato para combatir entre las 12 cuerdas, como siempre lo vimos durante su carrera, el exboxeador
reedita sus habituales payasadas.






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Zugor Seg. dijo:
1
30 de mayo de 2020
09:46:35
Andres Pardo Ramirez Respondió:
1 de junio de 2020
14:50:19
omar dijo:
2
31 de mayo de 2020
10:37:42
DANIEL dijo:
3
1 de junio de 2020
23:24:47
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