Un intenso y productivo debate con el colega villaclareño Duanys Hernández me llevó a cuestionarme algunos detalles sobre la preselección nacional de béisbol, categoría Sub-23, de la cual saldrá el equipo Cuba del venidero Campeonato Panamericano de Panamá a partir del próximo día 24, una especie de premundial de las Américas, pues se disputarán cinco plazas a la lid del orbe del próximo año.
En aras de no divagar, analicemos la composición de cada una de las áreas del plantel que dirigirá Ariel Pestano, otrora estelar receptor de las escuadras nacionales y manager subcampeón de la pasada lid doméstica Sub-23.
Receptores: El matancero Ariel Martínez es la pieza fundamental tras el plato, y la opción más confiable. Ha ganado en experiencia y es un bate de poder, aunque tiene muchas lagunas que no resolverá de la noche a la mañana.
Del resto de los convocados, llama la atención que Lionard Kindelán casi no calzó los arreos en el torneo Sub-23, y en la 57 SN solo actuó en un partido como receptor. Esta es una clara apuesta por el poder del indómito, quien, de ser incluido, quedaría de bateador emergente unidimensional, solo para buscar un batazo.
Duanys Hernández comentaba en uno de sus análisis que no se consideró para el puesto al villaclareño Julio Miranda, quien no cometió passed ball en la primera fase de la 57 SN durante 65 entradas de labor, y sumando su rendimiento del Sub-23 capturó a 16 corredores en 31 intentos de robo (superior al 50 %).
Infield: El mayor debate en la composición del cuadro radica en la exclusión del inicialista camagüeyano Leonel Segura, asunto de trascendental importancia. El agramontino, pese a su baja estatura, ofrece garantías defensivas, algo muy necesario dada la tendencia al fallo de los candidatos a la titularidad en segunda base, tercera y el campo corto.
Por ejemplo, Yorbert Sánchez, Roberto Acea, Ricardo Ramos, Rangel Ramos, Noel González y Rodoleisi Moreno, entre el Sub-23 y la primera ronda de la 57 SN, cometieron 85 errores en casi 2 000 lances alrededor del segundo saco y en la antesala, por lo que un guante como el de Segura ayudaría en situaciones puntuales.
Pero el camagüeyano no estará en la inicial, puesto reservado para Norel González, quien solo jugó allí durante dos entradas en la 57 SN, y unos partidos adicionales en la lid de la categoría. No obstante, el villaclareño, gracias a su poder ofensivo, encaja verdaderamente como designado, pues tampoco tiene hueco en los jardines, donde ha estado durante todo el año por necesidad de sus equipos.
La inclusión de Oscar Luis Colás en el cuadro está justificada, a mi juicio, por el simple hecho de que puede lanzar y es zurdo, sin dudas un detalle crucial para un staff que tiene a solo dos tiradores de esa mano: Ulfrido García y Liván Moinelo.
En la lista de jugadores de cuadro puede faltar también el villaclareño Juan Carlos López (OBP de 446, nueve extrabases y solo siete ponches en 90 turnos en el Sub-23), una pieza útil por su condición de ambidiestro.
Jardineros: Raico Santos, Yoelkis Céspedes, Víctor V. Mesa, Yoelquis Guibert y el novato Pedro M. León (average de 365 con 14 extrabases y seis jonrones en la 57 SN) conforman un grupo de patrulleros de alto nivel, que tiene dos comodines en Leonel Moas y Sergio Barthelemy.
Sin importar cuáles sean los escogidos, van a dinamizar una alineación escasa de bateadores de poder, y con su velocidad y buen sentido en el corrido de las bases aumentarán las opciones de anotar del plantel. Además, aseguran amplia cobertura, así como precisión y potencia en los tiros a las almohadillas.
Lanzadores: Para mi gusto, el pitcheo es, de largo, lo mejor de este equipo. Si bien el colega Duanys Hernández señalaba que hay una marcada tendencia al descontrol en el grupo (solo Alejandro Meneses y Pablo Guillén tienen WHIP inferior a 1.20), el talento del colectivo es indiscutible. Ulfrido ha dado un salto de calidad tremendo. En cuanto a su comando, Yariel Rodríguez también ha demostrado que puede ser un lanzador de altura, mientras que Raidel Martínez, Yosver Zulueta, Yosimar Cousín y Javier Mirabal son brazos potentes que hace mucho tiempo no se podían juntar en una selección nacional sin distinción de categoría.
A partir de tener tanto talento reunido (no solo por esos nombres sino por el staff en su totalidad) aumentan las posibilidades de lograr un buen resultado, porque no se concentrará la presión en un solo hombre, y es muy difícil que todos estos muchachos tengan un mal día al mismo tiempo.






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kevin dijo:
1
8 de noviembre de 2017
03:47:05
ernesto dijo:
2
8 de noviembre de 2017
07:22:47
Jorge A. Peralta Vanegas dijo:
3
8 de noviembre de 2017
09:32:22
josel dijo:
4
8 de noviembre de 2017
12:16:07
Luglio72 dijo:
5
8 de noviembre de 2017
13:19:25
williams Luis dijo:
6
8 de noviembre de 2017
13:36:01
Luglio72 dijo:
7
8 de noviembre de 2017
13:55:36
Pinero dijo:
8
8 de noviembre de 2017
14:06:48
Liliam Respondió:
9 de noviembre de 2017
12:01:18
Luglio72 dijo:
9
8 de noviembre de 2017
18:34:17
Reinaldo dijo:
10
9 de noviembre de 2017
14:09:53
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