
Hablar de la ofensiva granmense es hablar de sluggers, de jonrones y de producción de carreras a base de largos batazos. Esa ha sido la receta de los Alazanes durante años, en gran medida porque han contado en su lineup con múltiples toleteros de fuerza.
Cuando aparece un jugador que se sale de ese molde, llama mucho la atención, como en su momento ocurrió con Roel Santos, un atleta sui generis en esos lares por su velocidad, excelencia en el toque de bola y capacidad para robar bases, armas de enorme importancia en los éxitos recientes de los Alazanes.
Un impacto similar está causando en estos momentos Raico Santos, primo de Roel, quien se paseó durante la primera ronda de la 57 Serie Nacional de Béisbol como un excepcional y veloz hombre proa en la tanda dirigida por Carlos Martí. El joven de 23 años se embasó casi en la mitad de sus comparecencias (OBP de 490 con 55 jits y 37 boletos), anotó 48 carreras en 44 encuentros y se robó nueve bases en diez intentos.
«Me propuse nuevas metas antes de la temporada. Siempre tuve buenos números en las categorías inferiores e integré equipos de estrellas, pero me faltaba este salto en la Serie Nacional», destaca Raico, quien comenzó la campaña con la difícil misión de sustituir en el tope de la alineación granmense a Roel, contratado en Japón con el Chiba Lotte Marines.
«Era un tremendo reto. Desde pequeño Roel ha sido mi modelo a seguir, y ahora tenía que ocupar su lugar. Pero logré un buen resultado con la ayuda y los consejos de los entrenadores, de la familia, incluido mi primo, que desde Japón me mandaba mensajes de apoyo», precisa el dinámico patrullero, para quien ha sido clave, además, su fortalecimiento físico.
«Busco todos los días superarme, entreno fuerte y trabajo en mis deficiencias. Por ejemplo, hago mucho énfasis en la preparación física y en la resistencia, aspectos vitales para aguantar la intensidad de una temporada larga, la primera de mi carrera», abunda Raico, quien ahora juega más suelto, con confianza.
Dada la evolución del jardinero, y con la vuelta de Roel a los diamantes cubanos, los Alazanes cuentan con ciclones en el tope de su alineación. «Me inspira el hecho de batear uno detrás del otro. Con nuestro estilo podemos meter en problemas a los rivales, nos embasamos mucho y nuestros compañeros tienen más oportunidades de impulsar. Si tocamos la bola, robamos bases y desplegamos la velocidad en función de la ofensiva, va a ser difícil detenernos», asegura Raico, uno de los potenciales miembros del equipo Cuba al venidero Panamericano Sub-23.
«Paso a paso se logran las cosas. Ahora yo estoy concentrado en explotar mi buen tacto e inteligencia en el bateo para mantener altos promedios, y contribuir también defensivamente en los jardines. Además, debo mejorar en cuestiones tácticas, en el enfoque durante los turnos, porque las situaciones no siempre requieren un batazo».






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nere dijo:
1
2 de noviembre de 2017
07:45:29
ernesto dijo:
2
2 de noviembre de 2017
07:46:06
leo dijo:
3
2 de noviembre de 2017
07:49:55
COSI dijo:
4
2 de noviembre de 2017
07:51:57
Liliam dijo:
5
2 de noviembre de 2017
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RBA dijo:
6
2 de noviembre de 2017
10:06:56
mai dijo:
7
2 de noviembre de 2017
11:15:00
nere dijo:
8
3 de noviembre de 2017
07:08:13
dayamí gonzález guerra dijo:
9
8 de noviembre de 2017
15:45:39
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