
Poco a poco, Lima muestra un rostro cada vez más «panamericano». Dos meses atrás eran muy escasas las referencias en la capital peruana sobre la cita multideportiva continental que albergarán dentro de dos años, pero la actividad se ha incrementado por estos días con la selección de la mascota oficial de los Juegos del 2019.
Cientos de imágenes de Milco, Wayqi y Amantis, los tres diseños finalistas, se han propagado por la ciudad sudamericana, desde el Parque de las Leyendas hasta el Estadio Nacional, donde justo dentro de dos años, el 26 de julio del 2019, quedarán inaugurados los XVIII Juegos Panamericanos, en los cuales se prevé la participación de 41 naciones para competir en 39 disciplinas.
Lima, elegida como sede de la trascendental lid en octubre del 2013, acomete en la actualidad el grueso de las edificaciones que albergarán las competencias, tanto de los deportistas convencionales como de los discapacitados, quienes disputarán sus Parapanamericanos a partir del 21 de agosto.

En estos momentos, más de la mitad de las instalaciones se encuentran en construcción o en proceso de remodelación, y solo algunas ya tienen el visto bueno para efectuar certámenes de inmediato. Por ejemplo, en la Villa Deportiva Nacional (Videna) se encuentran dos modernos polideportivos listos, en los cuales se concursará en balonmano, tenis de mesa, bádminton y pesas.
Allí también se valora la posibilidad de mantener las justas de gimnasia, pues cuentan con una instalación equipada para organizar eventos actualmente. No obstante, es probable que tanto la gimnasia –en todas sus modalidades– como el kárate, se trasladen a la zona costera de San Juan de Miraflores, donde se planea construir un polideportivo con aforo de 5 700 personas que, en inicio, estaría ubicado en San Isidro, el centro financiero de la ciudad, pero reajustes económicos en el presupuesto de los Juegos supuso su traslado al sur.

De vuelta a la Videna, pese a su rostro moderno y rejuvenecido, en solo un mes este inmenso complejo cerrará sus puertas, pues se realizará la remodelación del velódromo (que incluye colocar una cubierta) y la construcción del Estadio Atlético (capacidad de 12 000 espectadores) y el Centro Acuático (4 000), dos obras cruciales que recibirán deportes de gran trascendencia como el atletismo y la natación.
Al sur de Lima, se trabaja en la Villa, donde se hospedarán todos los protagonistas de la lid, y bastante cerca de allí, en el distrito Villa María del Triunfo, se labora para completar en tiempo las obras del Parque Panamericano, que incluye campos de béisbol, hockey sobre césped, pelota vasca, rugby, softbol y un centro de polo acuático, mientras el tiro con arco se acomodará en un estadio de atletismo que debe repararse.
Otra plaza de gran importancia que necesita acelerar el ritmo de construcción es la Villa Deportiva Regional del Callao, espacio en el que se levantará el Big Hall (capacidad de 4 700) para el judo, la lucha y el taekwondo, así como el Polideportivo de boxeo (2 500). Además, allí se remodelará otro terreno de béisbol y el Estadio Miguel Grau, la casa de Club Deportivo USMP y la Academia Deportiva Cantolao, dos clubes de la primera división futbolística de Perú.
Muy ambicioso también es el proyecto de la zona Costa Verde, el cual se prevé sea un paraíso de maravillosas vistas al mar para los especialistas de voleibol de playa, patinaje, baloncesto 3x3, skateboard y BMX. Mucha expectación ha despertado también el Complejo Deportivo del Surf Playa Punta Rocas, ubicado en el extremo sur de la urbe, donde se esperan competencias de alto calibre en las aguas bravas del Pacífico.

Esta es solo una pincelada del trabajo que se realiza en Lima para acoger una cita múltiple de gran envergadura, de cara a la cual son palpables los avances de la mano de la comisión organizadora. No obstante, el mandatario peruano, Pedro Pablo Kuczynski, reconoció hace solo un par de semanas que se debe avanzar «contra viento y marea» y acelerar las obras de infraestructura. «Esto empieza en poco más de dos años, o sea tenemos que correr para estar en buena forma», aseguró.
EL IMPACTO DE LOS JUEGOS
Por su parte, en diálogo con nuestro diario, Giorgio Mautino Battuello, asesor de la presidencia del Instituto Peruano del Deporte, expresó que el país lleva cierto atraso en la organización de los Juegos, pues todavía «no se ven las caras de los atletas en carteles colgados en toda la ciudad, ni tampoco se nota una efervescencia panamericana».
«Necesitamos una exposición fuerte de lo que serán los Juegos, crear expectativas en la gente y mostrar el compromiso de la ciudad y del país. Debemos aprovechar el hecho de ser sede, no solo para lograr un rendimiento superior de Perú en el medallero, sino también para sentar las bases de un sistema deportivo más poderoso, desde los atletas, los técnicos y los dirigentes hasta los escenarios», precisó Mautino en exclusiva a Granma.
«El deporte no ha sido una prioridad en muchos lugares de Sudamérica, y quienes no tengan la obligación o la responsabilidad de organizar unos Juegos de esta magnitud, tal vez no comprendan el impacto social que tiene el crecimiento deportivo. Esto representa una motivación para chicos que necesitan espejos, líderes, y nadie mejor que los atletas para captar a esos nuevos talentos y formar una base potente que garantice los resultados en el futuro», concluyó Giorgio, quien considera que el movimiento atlético peruano tendrá un rostro más firme dentro de dos años.






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Ramon dijo:
1
26 de julio de 2017
16:34:39
johhny Respondió:
27 de julio de 2017
08:17:40
Rubén Respondió:
27 de julio de 2017
10:19:36
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