Decíamos que cuatro partidos era una muestra muy pequeña para evaluar el rendimiento de cualquier equipo recién insertado en una liga, porque los rivales no han tenido todavía la oportunidad de estudiar y hacer ajustes ante el nuevo contrario, el cual tampoco ha podido adaptarse a la dinámica del certamen.
Bien pueden salir con récord perfecto y después derrumbarse, o bien tener una arrancada desastrosa y luego prender las turbinas. Otros, no llegan a los extremos y mantienen un equilibrio, con una imagen sólida más allá de que ganen o pierdan.
De momento, tras siete partidos en la Liga Canam, el papel de la selección cubana encaja más en la segunda variante, pues saldó con victorias sus tres primeras salidas, pero después ha sufrido cuatro fracasos en línea y lucha por no perder del todo el buen paso inicial, lo que representaría caer en un abismo.
Contra las Águilas de Trois-Rivieres, penúltimos en el circuito independiente, los pupilos de Roger Machado se llevaron tres éxitos, con un diferencial de carreras de +8 y un promedio 6.5 anotaciones por partido, a pesar del lento inicio de hombres cruciales como Víctor V. Mesa y Yoelkis Céspedes.
Sin embargo, tras perder el último duelo contra las Águilas, comenzaron un preocupante declive ante los Capitales de Quebec, el conjunto más ganador de la Canam y segundo en la clasificación de la presente temporada. En tres choques –jugaban el cuarto al cierre de esta edición– se había invertido el panorama, con un diferencial de -21 y un promedio de tres carreras por duelo.
Antes de partir rumbo a Canadá, Roger Machado había comentado que jugar en Quebec era complicado por el clima, con temperaturas bajas que ya el año pasado golpearon a la novena. En esta oportunidad, los registros han oscilado entre los 15 y 22 grados Celsius, un clima algo frío para los jugadores antillanos, quienes al parecer no han entrado lo suficiente en calor.
Al margen de este factor, que para nada debe ser determinante, los cubanos no han aprovechado sus oportunidades con hombres en circulación y tampoco se han mostrado pacientes en el plato (dos boletos con 20 ponches en tres desafíos). Además, solo pegaron un jonrón (Denis Laza) y robaron una base (Céspedes).
Para colmo de males, el pitcheo ha naufragado. Los brazos de Vladimir Baños, José Ramón Rodríguez y Yariel Rodríguez, certeros en sus primeras apariciones, han sido vapuleados, mientras Yoanni Yera y Dachel Duquesne, en teoría segundo y tercero de la rotación, han permitido 16 carreras limpias en diez entradas y un tercio, con una decena de boletos y 12 ponches.
Y como dicen que no hay peor cuña que la del mismo palo, Yordan Manduley (cinco jits, seis anotadas y dos remolques) y Yurisbel Gracial (siete anotadas, seis impulsadas, siete cohetes, entre ellos un grand slam) han castigado a Cuba vistiendo la franela de los Capitales. Por cierto, nuestro maleficio con Holanda se extiende también a estos terrenos, porque Kaliam Sams, un viejo conocido de los Clásicos mundiales y otros eventos internacionales, ha pegado tres jonrones y ha propulsado siete anotaciones en los tres encuentros de Quebec.
Aunque la aventura solo está comenzando, Cuba necesita corregir el rumbo, sobre todo en materia de pitcheo.






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jorge dijo:
1
16 de junio de 2017
01:46:13
Lindon dijo:
2
16 de junio de 2017
02:22:14
cubano 100% dijo:
3
16 de junio de 2017
04:12:45
Hater Respondió:
16 de junio de 2017
22:59:04
Gabo dijo:
4
16 de junio de 2017
09:18:31
Hery dijo:
5
16 de junio de 2017
10:31:30
Hater dijo:
6
16 de junio de 2017
12:25:58
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