La derrota infligida este sábado por la franquicia Tigres de Uzbekistán a los Domadores de Cuba (3-2) pone a estos últimos en una posición bien difícil, si quieren seguir con vida en la VII Serie Mundial de Boxeo (WSB) y defender su título de monarcas.
A pesar del revés, no podemos calificar de fracaso, en líneas generales, la presentación de los cinco cubanos en el formato C-1 (49, 56, 64, 75 y 91 kg), ya que la actuación en tierras uzbecas fue frente a un conjunto que tiene boxeadores con sobrada experiencia en certámenes internacionales, incluidos medallistas olímpicos y mundiales.
Si analizamos los tres infortunios podemos decir que solo uno de ellos no estaba en los pronósticos de la mayoría de los seguidores del boxeo. Nos referimos al segundo combate que pierde en el evento el guantanamero Arlen López, esta vez por 0-3 ante el fogoso Israil Madrimov.
En honor a la verdad, hemos visto al principal peso mediano cubano muy alejado de aquel pugilista que apenas un año atrás ganó casi todos sus pleitos de manera convincente, muchos de ellos antes del final. Para el oro olímpico y mundial en los 75 kg le es imprescindible reencontrar aquellos aspectos técnicos que le posibilitaron ser un hombre temido sobre el cuadrilátero, si quiere seguir como uno de los boxeadores de cabeza en la escuadra que dirige Rolando Acebal. Calidad tiene para volver a imponerse.
A Javier Ibáñez poco se le puede achacar tras bajar del encerado, instantes después de su pérdida 1-2 en el match contra Murodjon Akhmadaliev (56 kg). Al matancero se le vio con gran disposición frente a un hombre de mayor recorrido boxístico. Quizá el punto por donde pudo escapársele la victoria estuvo en su poca defensa, aspecto que aprovechó muy bien su contrincante uzbeco para conectar mayor cantidad de golpes efectivos.
Sobre Johanys Argilagos debemos señalar que volvió a ceder frente a un oponente de primer nivel y que le derrotó por segunda ocasión en igual número de oportunidades. Hasanboy Dusmatov se ha convertido en un serio escollo para cualquier adversario en los 49 kg, gracias a su excelente preparación física, disposición para iniciar el combate y adaptación al estilo de boxeo del hombre que se encarame sobre la lona.
Agradable resultó para los cubanos la progresión que sigue mostrando el matancero Andy Cruz en los 64 kilogramos, convertido en la primera figura de su peso y dueño de una técnica envidiable y en franco desarrollo. Con la victoria sabatina de Cruz versus Ikboljon Kholdarov queda confirmado que estamos ante un joven llamado a empeños dorados en venideras citas foráneas.
Para Erislandy Savón, su categórico éxito contra Sanjar Tursunov en los 91 kg le brinda un segundo aire de confianza después de algunas actuaciones erráticas en sus últimas presentaciones.
La misión de la remontada está en los puños del C-2 (52, 60, 69, 81 y +91 kg) en su cuartel de la Ciudad Deportiva, en La Habana, el 19 de mayo próximo, donde también se espera la asistencia de titulares estivales y planetarios por la armada uzbeca. A Cuba no le queda otra que mostrar su clase boxística.












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Rubèn Rodrìguez dijo:
1
15 de mayo de 2017
07:11:01
enrique15 dijo:
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15 de mayo de 2017
08:15:58
Leonardo Castañeda dijo:
3
15 de mayo de 2017
09:04:34
Jose dijo:
4
15 de mayo de 2017
09:07:16
YAVZ dijo:
5
15 de mayo de 2017
09:21:15
Pablo dijo:
6
15 de mayo de 2017
09:56:09
Luís Augusto Simon dijo:
7
15 de mayo de 2017
13:47:05
Leonardo Castañeda dijo:
8
15 de mayo de 2017
17:06:04
Amaya dijo:
9
15 de mayo de 2017
18:20:15
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